viernes, 26 de junio de 2020

la crisis causada por el nuevo coronavirus, también nos ha ratificado la importancia de siempre estar innovando

Pablo Echeverri

Para nadie es un secreto que la llegada del covid-19 en el mundo ha representado un gran desafío para los seres humanos. El impacto que esta situación ha tenido en materia de salud, económica y social son aún incalculables. Sin embargo, lo que sí es claro es que generó cambios radicales en nuestras rutinas diarias, y en la forma en la que veníamos haciendo las cosas, empezando por la adquisición de nuevos hábitos, como son el uso del tapabocas en los lugares público, el distanciamiento, la desinfección no solo de las manos sino de todos los implementos que utilizamos.

La pandemia nos ha obligado a salir de nuestra zona de confort y nos ha llevado a ver las cosas desde otra perspectiva. Como empresarios, seguramente nos ha llevado a analizar cómo ha sido nuestra gestión, qué tipo de liderazgo se ha tenido, cuál es la huella que queremos dejar y qué medidas hemos tomado para proteger el empleo.

Este último ha tomado bastante relevancia en la situación actual ya que representa un esfuerzo muy grande por parte de las compañías. En el caso de Constructora Capital, decidimos comprometernos decididamente con la protección de nuestros trabajadores, tanto directos como indirectos, casi 7.000, en total.

Adicionalmente, la crisis causada por el nuevo coronavirus, también nos ha ratificado la importancia de siempre estar innovando para poder garantizar el bienestar de todos los colaboradores, quienes al final son los que, con su trabajo diario, permiten que seamos lo que hoy somos. Teniendo en cuenta esto, el covid-19 nos hace un llamado a la reflexión, para que volquemos nuestra atención no solo a la adopción de medidas de bioseguridad, sino a continuar promoviendo un ambiente laboral que permita a los trabajadores cumplir con sus responsabilidades de una forma tranquila, mientras los líderes, como cabezas de la compañía, buscan nuevas alternativas para mantenerlos alineados con los objetivos organizacionales, especialmente en momentos de incertidumbre.

Muchos expertos coinciden en que el ambiente laboral influye no solo en el bienestar de las personas sino en su productividad, y teniendo en cuenta los retos que trae el virus para el empresariado, no debemos descuidar este aspecto, ya que al final del día será gracias al apoyo de todos los miembros de la organización que podremos sortear la difícil situación y salir adelante.

Por ejemplo, desde que se creó Constructora Capital, hace más de 28 años, hemos procurado siempre que nuestros colaboradores estén felices y orgullosos de trabajar con nosotros. Para lograr esto, diseñamos una política organizacional que propende por generar un buen ambiente laboral, que fomente el crecimiento del capital humano, que se preocupa por la persona y la familia, y que promueva el trabajo en equipo y el respeto entre todos los miembros.

Sin embargo, de nada sirve tener una política organizacional si esta no se mide, es por esto por lo que a principio de este año decidimos participar en el estudio de Great Place to Work Institute, para poder comprobar si las prácticas que hemos venido adelantado durante todo este tiempo estaban bien encaminadas, y de no ser así, poder implementar acciones que nos permitan mantenernos en una mejora continua. Justamente en una situación tan compleja como la que estamos atravesando ahora, nos llegó la buena noticia de que fuimos certificados por Great Place to Work Institute como un gran lugar para trabajar. Creo que este reconocimiento renueva, hoy más que nunca, nuestra convicción y compromiso de continuar trabajando en pro de nuestros colaboradores, sin importar el desafío que esto pueda conllevar.