.
INFRAESTRUCTURA ANM inició fiscalización de títulos esmeraldíferos
jueves, 4 de julio de 2013
La República Más
  • Agregue a sus temas de interés

Tatiana Arango M. - tarango@larepublica.com.co

La Agencia Nacional de Minería inició la semana pasada el proceso de fiscalización de 344 títulos mineros vigentes otorgados para la exploración y explotación de esmeraldas, que representan un área de 82.421 hectáreas.

La zona por la que se comienza el proceso es Boyacá, que cuenta actualmente con 229 títulos del mineral y se realiza en el marco de un declive del negocio, cuyas exportaciones cayeron un 11% en 2012. Además, el sector enfrenta problemas en cuanto a la facilidad en la adquisición de pólizas de seguros y el desarrollo de nuevos puntos de explotación.

Óscar Baquero, presidente de la Federación Nacional de Esmeraldas de Colombia (Fedesmeraldas), afirmó que este decrecimiento se debe a la difícil exploración que requiere la piedra, pues no existe una certeza de dónde está ubicada y se deben hacer una gran cantidad de acercamientos geológicos previos. Según Baquero, esto hace que la fiscalización sea más complicada pues hay unos flujos de caja complicados y este proceso implica más costos.

Los yacimientos de esmeraldas productivos en Colombia se localizan la cordillera oriental, en los cinturones esmeraldíferos Occidental y Oriental, centro del país, departamentos de Boyacá y Cundinamarca. No obstante, se han otorgado títulos para su exploración y explotación, en once departamentos más.

Complejidad en la explotación de esmeraldas
La particularidad de la formación de las esmeraldas en Colombia hace que sus depósitos no se presenten como un yacimiento de cualquier otro mineral, pues lo aleatorio de su presencia en las zonas mineralizadas representa un nivel de incertidumbre tal, que se hace imposible determinar el volumen de esmeraldas existente en una franja mineralizada y la calidad de estas. Todo lo contrario sucede, por ejemplo, con los yacimientos de carbón o con los materiales de construcción. Estas circunstancias exigen que las excavaciones bajo tierra se orienten al cateo y conocimiento general de una zona mineralizada hasta que se realicen los hallazgos.