martes, 18 de diciembre de 2012
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María Alejandra Sanchez Pedraza - msanchez@larepublica.com.co

A las investigaciones por sobornos que se adelantan contra la cadena de almacenes Walmart en Brasil e India, ahora se suma un escándalo por el pago de dinero para conseguir abrir una de sus tiendas en Teotihuacan, una zona arqueológica cercana a Ciudad de México, además de otros 19 almacenes en todo el país azteca con prácticas ilegales.

De acuerdo con una investigación del New York Times, la mayor cadena minorista a nivel mundial pagó US$52,000 para cambiar el mapa de zonificación aprobado por las autoridades, con el cual se pretendía limitar el crecimiento urbano cerca a las pirámides y prohibir el desarrollo comercial en el lugar donde Walmart quería construir una tienda que atraería 250 clientes por hora.

Cuando el plan territorial fue publicado por el periódico del gobierno ya tenía un rediseño para permitir la tienda, que se abrió un mes más tarde, pese a la polémica que causó el caso y las fuertes protestas en la zona.

Así mismo, se comprobó que se han hecho cuatro pagos diferentes en sobornos por US$200.000 en total para construir otro supermercado de mediano tamaño.

“Walmart de México fue un corruptor agresivo y creativo, que ofrecía grandes beneficios a cambio obtener lo que la ley le prohibía. Solía sobornar para modificar los ordenamientos democráticos (votos populares, debates públicos y procedimientos transparentes). Solía sobornar para evitar la normativa que protege a los ciudadanos de construcciones inseguras. Solía sobornar para debilitar a sus rivales”, dice el New York Times.

Según documentos confidenciales de la cadena conocidos por el diario estadounidense, se identificaron 19 sitios que fueron blanco de sobornos, en donde hay coincidencias como que las fechas en las que se entregó el dinero, son las mismas que cuando se emitieron los permisos de construcción.

Entre ellos se destaca el de la tienda Sam’s Club, cerca a la Basílica de Guadalupe, en la que habrían pagado US$341.000 para la apertura sin ninguna evaluación ambiental o de transito, de esta manera se construyó un “centro de distribución refrigerada en un medio ambiente frágil para inundaciones”.

Walmex responde a la publicación
La compañía emitió un comunicado tras la publicación del artículo del New York Times en el que declinó de hacer comentarios específicos con respecto al caso, argumentando que ya se adelanta una investigación al respecto. “Las acusaciones contenidas en el artículo, que rodean los acontecimientos en el período 2003-2004, hacen parte de una investigación de la compañía que está en curso por violaciones potenciales al Acto de Prácticas Corruptas Extranjeras de Estados Unidos, que se inició hace más de un año” dijo Walmart y agregó que toman muy enserio estas acusaciones porque no aceptan violaciones éticas.