En medio de las tensiones generadas por el ataque que mató a Soleimani y a Abu Mahdi al-Muhandis, el presidente emitió la amenaza

Reuters

El presidente Donald Trump amenazó con atacar 52 sitios iraníes si Teherán apunta a activos estadounidenses tras un operativo con un dron que mató al comandante militar iraní Qassem Soleimani y a un líder de la milicia iraquí.

Sin mostrar signos de tratar de aliviar las tensiones generadas por el ataque que mató a Soleimani y a Abu Mahdi al-Muhandis en Bagdad, Trump emitió una severa amenaza a Irán en Twitter en medio de los temores a un nuevo y extendido conflicto en Oriente Medio.

El mandatario dijo que Irán “está hablando audazmente sobre atacar ciertos activos estadounidenses” por la muerte de Soleimani. Agregó que Washington ha “apuntado a 52 sitios iraníes” y que algunos están “en un nivel muy alto e importante para Irán y la cultura iraní, y esos objetivos, e Irán mismo, SERÁN GOLPEADOS MUY RÁPIDO Y MUY DURO”.

“¡Estados Unidos no quiere más amenazas!”, señaló Trump, quien agregó que los 52 objetivos representan a los 52 estadounidenses que fueron rehenes durante 444 días después de ser capturados en la embajada en Teherán en noviembre de 1979.

Trump no identificó los sitios. El Pentágono remitió preguntas sobre el asunto a la Casa Blanca, que no respondió de inmediato a una solicitud de comentarios.

En tanto, entre cánticos que exigían “muerte a Estados Unidos”, decenas de miles de personas marcharon en Irak para despedir a Soleimani y a Muhandis.

El sábado por la tarde, un cohete cayó dentro del complejo de la Zona Verde de Bagdad que alberga a la embajada estadounidense, mientras que otro golpeó el vecindario cercano de Jadriya. Otros dos proyectiles fueron disparados hacia la base aérea de Balad en la capital, aunque nadie resultó herido, dijo el Ejército iraquí en un comunicado.

Nadie se atribuyó de inmediato la responsabilidad.

Suspenden programas militares

A medida que se acrecientan las preocupaciones por la seguridad tras el ataque del viernes, la alianza OTAN y una misión liderada por Estados Unidos suspendieron sus programas de entrenamiento de efectivos militares de Irak.

“La seguridad de nuestro personal en Irak es crucial. Continuamos tomando todas las precauciones necesarias”, dijo el portavoz de la OTAN, Dylan White, en un comunicado.

Soleimani, comandante de las legiones en el exterior de las Guardias Revolucionarias de Irán, murió durante un ataque de Estados Unidos a su caravana en el aeropuerto de Bagdad. El operativo llevó a Washington y sus aliados, en su mayoría Arabia Saudita a Israel, a un territorio poco conocido en su confrontación con Irán y las milicias que apoya en la región.

Francia reforzó sus actividades diplomáticas el sábado para reducir las tensiones en Oriente Medio. El presidente, Emmanuel Macron, conversó con su par iraquí, Barham Salih, de acuerdo al despacho del mandatario en París.

“Los dos presidentes acordaron permanecer en estrecho contacto para evitar una escalada mayor en las tensiones y garantizar la estabilidad en Irak y la región”, indicó la declaración del despacho de Macron.

Gholamali Abuhamzeh, un alto comandante de las Guardias Revolucionarias de Irán, dijo que su país castigaría a los estadounidenses “donde quiera que puedan ser alcanzados” y sugirió que la república islámica podría lanzar ataques contra embarcaciones militares en el Golfo Pérsico.

La embajada estadounidense en Bagdad instó a sus ciudadanos a dejar Irak. Decenas de trabajadores de firmas petroleras abandonaron la ciudad sureña de Basora el viernes.

Soleimani, de 62 años, era el líder de las Fuerzas Quds de elite y el arquitecto de la creciente influencia de Irán en Oriente Medio. En tanto, el jefe de la milicia iraquí que falleció en el asalto estadounidense, era el subcomandante del movimiento PMF que agrupa a las unidades paramilitares de Irak.

Una procesión organizada por el PMF trasladaba a los cuerpos de Soleimani, Muhandis y de otros dos iraquíes que fallecieron en el bombardeo estadounidense por la Zona Verde de Bagdad el sábado.

Entre los dolientes había miembros de las unidades militantes que consideraban a Muhandis y Soleimani como un héroe. Llevaban retratos de ambos durante la marcha y cantaban frases como “muerte a Estados Unidos” y “No, no Israel”.

También asistieron a la procesión el primer ministro de Irak, Adel Abdul Mahdi, y el comandante en jefe de las milicias del país, Hadi al-Amiri, cercano aliado de Irán.