Los trabajadores del sector público han experimentado una reducción en su remuneración de hasta un 40%

Reuters

El sindicato más grande de Grecia en el sector público organizó un paro de 24 horas el miércoles, exigiendo aumentos de salarios y pensiones a un Gobierno que aún está obligado a mantener los gastos bajo control de sus acreedores internacionales.

La huelga convocada por el sindicato ADEDY es el primera paro importante desde que Grecia salió de su programa de rescate en agosto.

Grecia aún tiene límites en lo que puede gastar, ya que necesita alcanzar un superávit presupuestario primario, que excluye los intereses de la deuda, del 3,5% de su producción anual a mediano plazo bajo un programa de supervisión posterior al rescate.

El sindicato ADEDY, que representa cerca de medio millón de trabajadores del sector público, quiere que el Gobierno de izquierda de Syriza retire los recortes a los salarios y las pensiones y los aumentos de impuestos que formaron parte de tres programas de rescate desde 2010.

"Exigimos que se cancele la congelación salarial, un aumento del 2-3% (en salarios) para terminar con 10 años de recortes y para que se restauren las 13 y 14", dijo el presidente de ADEDY, Ioannis Paidas, en referencia a las pagas extraordinarias eliminadas por el Gobierno socialista en 2010.

"Como (el primer ministro Alexis) Tsipras dice que el país está volviendo a la normalidad, queremos aumentos salariales decentes", añadió.

Los trabajadores del sector público han experimentado una reducción en su remuneración de hasta un 40% en términos acumulados desde que Grecia buscó por primera vez un salvavidas financiero de la Unión Europea y el FMI en 2010.

Desde principios de 2010 hasta mediados de 2018, Grecia recibió préstamos de más de US$292.682 millones de sus socios de la zona euro y el Fondo Monetario Internacional.