El índice ha rebajado la calificación de ocho aerolíneas; la perspectiva para el sector es negativa a causa de la expansión del virus

Diario Expansión - Madrid

La agencia de calificación crediticia ha señalado que las restricciones de viaje en la mayoría de los países ha obligado a las aerolíneas a cancelar la mayor parte de sus operaciones. Así, existe "una gran incertidumbre con respecto a la gravedad y la longevidad del brote" de coronavirus y las restricciones de viaje, motivo por el que las previsiones "son susceptibles de revisiones a corto plazo".

S&P ha dado a easyJet una calificación de 'BBB', un escalón más bajo, con perspectiva negativa, ya que espera que su estado financiero se vea afectado por la crisis a pesar de las medidas adoptadas para paliar el efecto. Si el tráfico comienza a recuperarse para finales de este año, esta compañía tendrá flujo de caja operativo negativo "a menos que sea capaz de reducir considerablemente el Capex". No obstante, ha asegurado que podría rebajar la calificación dependiendo de la evolución.

La agencia también ha rebajado un punto la calificación de Ryanair, hasta 'BBB' con perspectiva 'negativa'. A pesar de que los analistas no consideran que la liquidez no es "un riesgo a corto plazo", pero que podrían reducir si las medidas para recortar gastos son insuficientes.

Tanto para British Airways (BA), su matriz IAG y el grupo alemán Lufthansa la calificación es 'BBB-' con perspectiva negativa. Para BA, como "la mayor aerolínea" de IAG, S&P espera que forme parte de la estrategia central del grupo y que este apoye a la aerolínea como subsidiaria "central".

En cuanto a Lufthansa, han reducido la evaluación de liquidez a 'adecuada' desde 'fuerte' y estima que el flujo de caja sea negativo aunque no realice inversiones en nuevos aviones.

Asimismo, todas con perspectiva negativa, S&P ha rebajado las calificaciones de Air Baltic ('B+), SAS ('B'), Turkish Airlines ('B') y TAP ('B').