Entidad prevé una contracción de 4% para el PIB del país este año, además de un mayor déficit fiscal

Diario Financiero - Santiago

Sumándose al anuncio de Fitch Ratings de mediados de marzo, la clasificadora de riesgo Standard & Poor's (S&P) redujo la perspectiva de la nota soberana de Chile desde "estable" a "negativa".

Esta acción, explicó la agencia, refleja un tercio de posibilidades de una rebaja en la calificación del país en los próximos 24 meses -la que ayer ratificó en "A+"-, pero acotó que la situación todavía podría mantenerse estable si ocurre un repunte sostenido del crecimiento desde 2021, junto con una estabilización de la carga neta de la deuda del gobierno y políticas adecuadas.

A juicio de S&P, el tipo de cambio flotante local, la flexibilidad fiscal y monetaria y las fortalezas institucionales deberían amortiguar el impacto económico y social negativo de la pandemia y la recesión mundiales.

Pero el escenario no lo ve del todo auspicioso. "La recesión económica, combinada con el impacto de las protestas públicas internas el año pasado, ha empeorado la trayectoria de crecimiento del PIB", dijo la agencia.

Según el reporte, "las grandes protestas públicas que tuvieron lugar a fines de 2019, en nuestra opinión, han resultado en presiones de gasto crecientes, así como en la incertidumbre de los inversores".

Esto, unido al impacto inmediato de la pandemia de coronavirus, "destacan la importancia de las medidas para mantener las perspectivas de crecimiento del PIB a largo plazo con el fin de estabilizar el perfil fiscal del soberano", advirtió.

Así, S&P prevé una contracción de 4% para el PIB de Chile este año y una expansión de 4,6% el próximo año. "La implementación efectiva de las medidas para abordar la pandemia y la recesión podría limitar los costos económicos y sociales", afirmó el reporte y advirtió que para los dos años siguientes espera una expansión de 3%.

Además, la firma precisó que el coronavirus y el bloqueo económico que se ha implementado en consecuencia provocará una disminución del PIB per cápita a US$ 12.470 este año, ampliamente inferior a los US$ 16 mil de 2018.

"La mayor parte de la disminución se debe a una depreciación sustancial de la moneda. Como economía pequeña y abierta, Chile sigue siendo vulnerable a las conmociones externas", señaló el informe de la clasificadora, pero añadió que "una combinación de un tipo de cambio flexible, una política creíble de metas de inflación por parte del Banco Central que da margen para una política monetaria anticíclica y una política fiscal anticíclica limitada ha estabilizado el desempeño económico".

Para este año la agencia prevé que el déficit fiscal aumente al 10% del Producto, desde el 2,7% en 2019, como resultado de una combinación de deuda externa y local.

"Con la recuperación económica del próximo año, esperamos que el déficit del gobierno general disminuya al 4,5% del PIB y luego caiga gradualmente al 2,5% del PIB para 2023", proyectó S&P. Y acotó que "es probable que la deuda neta del gobierno general aumente hacia el 28% del PIB para 2023, y es probable que los costos de intereses se mantengan por debajo del 4% de los ingresos del gobierno general, en promedio, durante 2020-2023".

"Es importante recuperar el crecimiento"

Desde el Ministerio de Hacienda destacaron La mantención de la clasificación en A+ -la más alta de la región- y subrayaron que ocurre en un contexto en que S&P ha realizado ajustes negativos de perspectiva a otros 37 países durante este ejercicio.

Y, en este contexto, la cartera reafirmó la importancia de recuperar el crecimiento económico, al tiempo que reiteró su compromiso con la responsabilidad fiscal, la reducción gradual del déficit fiscal estructural, y la mantención de una situación sustentable para las finanzas públicas.

Por último, dijeron, las clasificadoras de riesgo Moody's y Fitch Ratings evalúan al país con clasificaciones "A1" y "A" con perspectivas "estable" y "negativa", respectivamente.