Cuestionan enfriamiento entre China y Estados Unidos

Sebastián Montes

La comisaria de comercio en la Unión Europea, Cecilia Malmström, dejó su cargo este fin de semana luego de un período de cinco años al frente de dicha división en el Viejo Continente. Durante su último acto oficial, celebrado en Barcelona el 29 de noviembre, aseguró que la labor más importante en el terreno comercial a nivel global es salvar a la Organización Mundial del Comercio (OMC).

“Quizá lo más importante ahora es salvaguardar el comercio en base a normas y el escenario global. Necesitamos salvar a la OMC, pues es la figura número uno. Así lo cree esta comisión y estoy convencida de que la próxima también. Sin la OMC sería el fin de la seguridad política en el comercio internacional”, afirmó.

LOS CONTRASTES

  • Roberto Azêvedo Director general de la OMC

    “Sin la OMC nos enfrentaríamos a un futuro de incertidumbre, tensiones comerciales intensificadas, menor crecimiento, salarios más bajos y menores oportunidades de empleo”.

La ahora exfuncionaria también destacó que las empresas “estarían sometidas a cambios de reglas y barreras que podrían levantarse en cualquier muro”, por lo que añadió que se necesita modernizar la institución. “Tenemos que reformar cómo trabajamos el diálogo, el modo de tomar decisiones y reinventar nuevas reglas adaptadas al comercio global como es hoy en día”.

Una de las crisis más urgentes que mencionó Malmström es aquella relacionada con el órgano de relación, y después, en un segundo nivel, el tema de retribución en litigios comerciales, para evitar el ojo por ojo y las guerras comerciales interminables.

Al respecto, se refirió al enfrentamiento que aún sostienen Estados Unidos y China, y destacó que “es una mala noticia”. A pesar de que afirmó que “compartimos mucho del análisis que hacen los Estados Unidos y los críticos de lo que está pasando en China”, dijo que la guerra comercial y aranceles masivos no es la solución.

“China no es una economía de mercado, y su economía crea distorsiones, pero no compartimos el método de Donald Trump”, dijo frente al comportamiento del mandatario estadounidense, quien ha reiterado en varias ocasiones que las guerras comerciales son “buenas y fáciles”.

Con respecto al país que gobierna Xi Jinping, que se unió a la OMC en 2001, Malmström destacó que muchos problemas en el comercio global tienen que ver con que “China no ha cumplido sus promesas” dentro de su proceso en el organismo. Por ello, se está trabajando con otros países para que dicha nación “tome más responsabilidad en el sistema multilateral. Quiere pertenecer, pero debe hacer más en su parte dentro de estas reformas”.

Una mirada hacia el sur 
Frente a las relaciones de la UE con otros países, la ejecutiva destacó el nexo que existe con las naciones pertenecientes al Mercado Común del Sur (Mercosur). Si bien reconoce que son países con mercados bastante cerrados, aranceles altos y barreras que “están allí y complican la vida”, destacó el acuerdo que se está gestando entre las dos colectividades para subsanar esta problemática.

A pesar de que aún no está en vigor, el acuerdo permitirá que la Unión Europea tenga la ventaja de que sus países sean los primeros en no pagar aranceles en estos mercados, que los eliminarán progresivamente.

Malmström también resaltó los acuerdos que se mantienen con países como Canadá, Japón y Singapur. Asimismo, habló de los casos de Vietnam, que está firmado, pero aún se debe someter a votación, y el de México, en el que aún “faltan algunas cosas”.

En cuanto a mercados en negociación actualmente, la exdirectiva habló de naciones como Chile, Nueva Zelanda, Australia, Indonesia, y algunos países en África.

El costo de las barreras comerciales
Recientemente, la Organización Mundial del Comercio (OMC) publicó un informe en el que aseguraban que las economías del G-20 presentaron 28 nuevas barreras entre mediados mayo y octubre para cubrir un estimado comercial de US$460.400 millones, esto, según Reuters, principalmente a través del alza de aranceles y prohibiciones de importación. “Las restricciones de las 20 principales economías fueron 37% mayores a las de octubre 2018 y mayo 2019, ya que la proporción del comercio mundial cubierto por tales medidas se ha disparado”, reseñó Reuters.