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El primer grupo bancario español, que ayer anunció la fusión por absorción de su filial doméstica, Banesto, prevé que la operación esté cerrada en mayo, y que la integración operativa y de marca concluya antes de que termine 2013. Santander prevé conseguir unos ahorros de €520 millones al tercer año.

El banco anunció que la integración de Banesto y de su filial de banca privada, Banif, comportará el cierre de 700 oficinas, el 15% del total de 4.664 que suman actualmente los tres bancos. No obstante, el banco asegura que, pese a los cierres, incrementará su cuota de mercado, ya que el resto de entidades están cerrando a un ritmo mayor. Según los datos ofrecidos por el banco, su cuota de mercado en sucursales pasará del 10% en 2008 al 13% en 2015, “ya que la reducción de oficinas prevista es muy inferior a la que se está produciendo en el mercado”.

Santander también reconoce que la operación “supondrá una disminución del número de empleados”. No ofrece cifras sobre cuánto se reducirá la plantilla, pero asegura que el ajuste “se producirá de manera progresiva y sin medidas traumáticas mediante la recolocación en otras unidades del Grupo Santander, tanto en España como en el extranjero, la rotación natural de plantillas y bajas incentivadas”.

El director financiero de Santander, José Antonio Álvarez, recordó que el grupo tiene en España una plantilla de cerca de 30.000 personas, con una rotación natural muy elevada. Además, insistió en que se buscará recolocar a todos los empleados que sobren, no sólo en España, sino en todos los países en los que el grupo está represente.

Además, Álvarez aseguró que la actual cúpula de Banesto, empezando por el presidente, Antonio Basagoiti, y el consejero delegado, Javier San Félix, permanecerán en el grupo. “Nuestro objetivo es retener el talento”, afirmó el director financiero.