En un comunicado Falabella dijo que se encuentra evaluando opciones de rentabilización de las operaciones de sus filiales en Argentina

María Carolina Ramírez Bonilla - mcramirez@larepublica.com.co

Esta semana se conoció que Falabella, empresa chilena con operación en toda la región, tiene en sus planes dejar el mercado argentino a menos de que consiga un socio que la soporte en este momento de crisis económica. Según comunicó la compañía, "Falabella se encuentra evaluando opciones de rentabilización de las operaciones de sus filiales en Argentina, las que podrían incluir el ingreso de un socio estratégico".

Las razones para apartarse de Argentina tienen que ver con los resultados financieros en los últimos años, los cuales cayeron de forma considerable por la pandemia. Los retos de no tener a la gente en la calle comprando y visitando los almacenes de multimarcas como es Falabella, los llevó a tomar la decisión de cerrar cuatro de sus tiendas en Buenos Aires en los próximos meses: dos Sodimac y dos Falabella.

Las reacciones a esta decisión no se hicieron esperar. Por un lado los economistas como Carlos Melconian citado por el Diario Financiero de Chile, aseguran que el anuncio de una posible la salida de Falabella del país es "un punto de inflexión", al tiempo que enfatizó que esto "lleva a pensar un poco en volver a las fuentes en algo que está ocurriendo en la Argentina, que es un colapso en lo que se llama el stock de capital productivo".

Además, de este análisis está el que se hace en redes sociales a través de videos masivos que reflexionan sobre ¿qué significa que una empresa salga de un país? Tomando como analogía la famosa composición del cantautor argentino Alberto Cortéz, "Cuando un amigo se va", el video dice que cuando una empresa se va queda un espacio vacío.

Un espacio vacío que significa mucho más que lo que se ve a simple vista como un local en arriendo o en venta. El debate está en que cuando una empresa se va, se está perdiendo la confianza inversionista. Como con un efecto de bola de nieve, cerrar una empresa grande o pequeña, lleva a pérdida de empleo, de la cadena de suministros, de las inversiones hechas confiando en los resultados, se recauda menos impuestos, entre otros efectos.

"Es un tiro en el corazón al capital y al trabajo. Esta destrucción va a determinar el crecimiento económico del futuro. Me preocupa que lo entienda la gente. Hay que bajarle esta línea a la gente. Ninguna facultad del mundo, ninguna universidad del mundo explica que regalando plata los países crecen", aseveró al referirse a los planes de asistencia social del Gobierno. "Falabella nos debe abrir los ojos", alertó Melconian, al tiempo que concluyó que "la sociedad tiene que ser demandante a la política, a los gobernantes, de capital y trabajo".

La salida de empresas de Argentina no solo se ve en Falabella, el diario El Cronista de este país aseguró que a la lista se suman: la aerolínea Latam, la fábrica de pintura de autos Basf y Axalta y el fabricante francés de parabrisas Saint Gobain Sekurit lo cual agudiza la crisis económica que vive este país.