MI SELECCIÓN DE NOTICIAS
Noticias personalizadas, de acuerdo a sus temas de interés
El deportivo comenzaría a producirse en 2028 y tendrá tres versiones, incluida una capaz de realizar maniobras aéreas, disponible solo por invitación
El Roadster de Tesla todavía está lejos de llegar a los garajes, pero asegurar un lugar en la lista de compradores ya exige un desembolso de hasta seis cifras. La reserva del deportivo cuesta US$50.000 ($160 millones) para la versión Performance y US$250.000 ($800 millones) para la Thrust, con propulsores. Estos pagos no corresponden al precio definitivo del vehículo, que la compañía aún no ha anunciado, mientras el inicio de producción está previsto para 2028.
La diferencia entre ambas reservas es de US$200.000: separar la versión Thrust requiere cinco veces el monto de la Performance. Para la configuración con propulsores, el proceso contempla un pago inicial de US$5.000 y otros US$245.000 dentro de los diez días siguientes. La página de Tesla solo identifica expresamente como totalmente reembolsable el primer desembolso de US$5.000.
El costo de entrada fue uno de los datos que dejó la presentación realizada el 15 de octubre en las instalaciones de pruebas de cohetes de SpaceX en McGregor, Texas. Allí, Elon Musk mostró un prototipo que recorrió una rampa, quedó invertido y realizó una voltereta en el aire antes de aterrizar, en una demostración de la tecnología desarrollada entre las dos compañías.

Sin embargo, pagar una reserva de US$250.000 no significa adquirir la configuración capaz de realizar esas maniobras aéreas. Tesla anunció tres versiones: Performance, Thrust y Rocket. Esta última, de una sola plaza y equipada para elevarse del suelo, estará disponible únicamente por invitación y no está homologada para circular por vías públicas.
La Performance tendrá dos asientos y, según las especificaciones anunciadas por el fabricante, podrá acelerar de cero a cerca de 100 kilómetros por hora en menos de 1,6 segundos. La Thrust añadirá propulsores traseros y promete reducir ese tiempo a menos de 0,9 segundos. Para la Rocket, la empresa anuncia una aceleración inferior a 0,59 segundos.
Durante la demostración, el Roadster pasó de cero a 96,6 kilómetros por hora en 0,81 segundos. Ese registro corresponde a lo mostrado en el evento, mientras las cifras de cada versión son prestaciones anunciadas para el vehículo que Tesla espera producir. La compañía también presentó especificaciones de velocidad superiores a 370 kilómetros por hora y una autonomía de más de 480 kilómetros.
El sistema desarrollado con SpaceX utiliza aire comprimido almacenado a muy alta presión, en lugar de combustible convencional para cohetes. A esto se suma un mecanismo de succión debajo de la carrocería que aumenta la adherencia al asfalto y que permitió al prototipo mantenerse pegado a la rampa incluso cuando estaba invertido.
La exhibición abre un nuevo capítulo para un proyecto que acumula años de aplazamientos. Musk presentó la segunda generación del Roadster en 2017, con la promesa inicial de comenzar su producción en 2020 y un precio anunciado entonces cercano a US$200.000. Ese valor es un antecedente del proyecto y no constituye una cotización vigente para las nuevas versiones.
El regreso del deportivo también tiene una función comercial para Tesla. Tras dos años consecutivos de caída en las ventas y cuestionamientos por la renovación de su portafolio, el fabricante busca recuperar la atención con un vehículo de altas prestaciones. A diferencia de los proyectos de robotaxis y conducción autónoma que concentran parte de los esfuerzos de la compañía, Musk presentó el Roadster como una apuesta por conservar la conducción manual.
La colaboración detrás del Roadster también alimenta las expectativas de una eventual fusión entre Tesla y SpaceX, una posibilidad que algunos analistas relacionan con la creciente integración de sus proyectos. Musk ha reconocido que ambas empresas coinciden en distintos frentes y ha mencionado como ejemplo a Terafab, una iniciativa conjunta para construir una planta de semiconductores. Presentar el deportivo en un centro de pruebas de cohetes y utilizar tecnología desarrollada por ingenieros de las dos compañías refuerza la percepción de que sus negocios están más conectados.
China es, con diferencia, el mayor socio comercial de Corea del Norte, pero la inauguración del nuevo puente reviste una importancia añadida
Cuando HomeView reconoce a los miembros del hogar, muestra su pantalla de inicio personalizada con aplicaciones, widgets y citas del calendario
El presidente Donald Trump afirmó el lunes que estaba considerando despedir a Guilfoyle, y dijo a periodistas: "No estamos contentos"