Lo que más llama la atención es que entre los ejemplos cuestionados aparece el nombre del expresidente Juan Manuel Santos, quien en 2016 recibió el galardón

Johana Lorduy - jmunoz@larepublica.com.co

Mientras muchos siguen ovacionando a los ganadores del Premio del Nobel de la Paz en los últimos años, hay quienes siguen tratando de entender las razones de peso que ha tenido el comité noruego para otorgar este reconocimiento.

En una reciente publicación del diario The New York Times, titulada: Nobel Peace Prize: A Growing List of Questionable Choices (Premio Nobel de la Paz: una lista creciente de opciones cuestionables) escrita por el editor Rick Gladstone, se destacan algunos nombres de ganadores cuestionables.

La anterior crítica, señala el artículo de NYT, se despierta luego de las medidas de Abiy Ahmed, el primer ministro de Etiopía y quien ganó el Nobel de la Paz en 2019 , "para reprimir violentamente la región de Tigray y arriesgarse a hundir al segundo país más poblado de África en una desastrosa guerra civil".

En el texto, Gladstone, cita a Henrik Urdal, director y profesor de investigación en el Instituto de Investigación de la Paz de Oslo, que analiza las selecciones del Premio Nobel de la Paz.

“El comité siempre puede jugar a lo seguro con candidatos que son completamente indiscutibles, por logros pasados”, dijo Henrik Urdal, director y profesor de investigación en el Instituto de Investigación de la Paz de Oslo.

"Pero especialmente en los últimos años, el comité había tratado de otorgar premios por procesos, por tratar de alentar a los premiados a estar a la altura del premio, y ese es un negocio extremadamente arriesgado", dijo Urdal.

Lo que más llama la atención es que entre los ejemplos cuestionados aparece el nombre del expresidente Juan Manuel Santos, quien en 2016 recibió el galardón.

Según el artículo: "El Sr. Santos, presidente de Colombia en ese momento, fue honrado por sus decididos esfuerzos para poner fin a la guerra civil de más de 50 años del país al haber intentado hacer las paces con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, o FARC, un grupo guerrillero de izquierda".

"El premio fue anunciado pocos días después de que los colombianos rechazaran por poco el acuerdo de paz en un referéndum, una profunda vergüenza para Santos. Si bien finalmente se impulsó un acuerdo de paz a través de la legislatura del país, los acontecimientos recientes en el país sugieren que una vez más está descendiendo al conflicto", agregó.

Por su parte, otros que aparecen referenciados son el expresidente de los Estados Unidos Barack Obama, quien en 2009 ganó el Nobel de la Paz; Kim Dae-jung, ex presidente de Corea del Sur y ganador en 2000; Yasir Arafat, Shimon Peres y Yitzhak Rabin ganadores en 1994; y Daw Aung San Suu Kyi, quien ganó el Nobel de Paz en 1991.

En el caso de Obama, el artículo señala que: "apenas en su primer mandato como presidente, Obama ganó "por sus extraordinarios esfuerzos para fortalecer la diplomacia internacional y la cooperación entre los pueblos". Pero muchos críticos, algunos partidarios e incluso el propio Obama cuestionaron la elección, dado que aún no había logrado ningún resultado significativo para la causa de la paz mundial. "¿Para qué?" recordó haber preguntado en su autobiografía al enterarse de que lo habían elegido".

Además: "algunos comentaristas dijeron que el comité del Nobel había hecho una "elección ambiciosa", al ver potencial en las esperanzas de Obama de un mundo más tranquilo, marcado por su deseo de poner fin a las guerras en Irak y Afganistán. Pero Obama autorizó un aumento de tropas estadounidenses en Afganistán y presidió una vasta expansión en el programa de ataques con drones. También pasarían algunos años más antes de que la mayoría de las fuerzas estadounidenses en Irak se fueran".