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El Ejecutivo envío al Congreso los lineamientos económicos para la Argentina post-pandemia, en el que apunta a un rediseño del esquema tributario, orientar los sobrantes monetarios a "sectores productivos" y la mantener la flotación administrada y controles cambiarios

Cronista - Buenos Aires

El Gobierno anticipó el rumbo que buscará darle a su programa económico a partir del año que viene, entre los que destaca dejar atrás la tímida disminución de la carga tributaria encarada por la administración anterior, una búsqueda de canalizar la expansión monetaria a "inversiones en el sector productivo" y la continuidad de controles en el mercado de cambios.

Ante una baja de la presión tributaria de 2,6 puntos porcentuales, el Ejecutivo remarcó que inició "un sendero de recuperación de los ingresos impositivos" que intentará reforzar, con lo que anticipa un incremento en algunos impuestos para los sectores de mayores ingresos.

A través del documento enviado al Congreso, el Gobierno dividió los objetivos económicos en dos ejes: "estabilidad económica" y "dinamismo productivo e infraestructura", mientras que planteó otros dos ejes para agrupar a las políticas orientadas a la asistencia social.

Estabilidad económica
La cartera que conduce Martín Guzmán destacó que la administración nacional buscará "reestablecerlos equilibrios económicos fundamentales", a través de las políticas fiscal, tributaria, cambiaria y monetaria, que,sostuvieron, comenzó con lo dispuesto en la Ley de Solidaridad sancionada en diciembre.

En el documento, el Gobierno anticipó que impulsará un sistema tributario más "progresivo" y "al servicio de la inversión productiva", lo que se traducirá en una mayor presión tributaria en aquellos sectores de mayor capacidad contributiva, al asegurar que la administración de Mauricio Macri disminuyó la carga para estos sectores.

"En 2021 la política tributaria estará orientada a objetivos que favorezcan la sostenibilidad fiscal, la progresividad, la producción y los incentivos a la generación y formalización de empleo y el aumento de las exportaciones. Necesitamos también una estructura tributaria más simple, moderna y eficaz", señaló.

Y agregó: "Entre 2016 y 2017, se impulsaron reducciones de impuestos tales como los derechos de exportación, el impuesto sobre los bienes personales y el impuesto a las ganancias. Hacia fines de 2017, se dictaron leyes tributarias que comprometieron al Estado Nacional a continuar reduciendo impuestos, año a año, hasta 2022, respecto por ejemplo al impuesto a las ganancias que pagan las sociedades y las contribuciones patronales que financian el sistema de seguridad social. Así, la presión tributaria en la Argentina cayó 2,6 puntos del PIB entre 2015 y 2019."

Además, destacó que "se inició un sendero de recuperación de los ingresos tributarios", a partir de reconfiguraciones del Impuesto a las Ganancias, la restitución de las alícuotas de Bienes Personales, el impuesto al Cheque, las retenciones a las exportaciones y "los impuestos internos" así como a través de la creación del Impuesto PAIS sobre el dólar y servicios digitales del exterior.

Respecto a las políticas monetaria y cambiaria, el Gobierno aseguró que buscarán aportar "estabilidad de precios y reactivación productiva" a través de una administración de la estructura de tasas de interés, una regulación "prudencial" del mercado de divisas y una trayectoria del tipo de cambio, que evite tensiones en el mercado cambiario y no dispare el "costo de financiamiento para el aparato productivo".

En ese sentido, planteó la necesidad de canalizar los excedentes monetarios generados por la asistencia al Tesoro durante la cuarentena, que entre febrero y mayo totalizó los US$1,05 billones (media base monetaria) hacia "reinversión productiva y ahorro en moneda nacional".

"La construcción de una curva de rendimientos sustentable con plazos más extensos también es una condición necesaria para el financiamiento de los mayores niveles de crédito que la economía requerirá el año entrante para sostenerla recuperación de la actividad, el consumo, la producción y el empleo",señaló.

Y agregó: "Otro desafío será el régimen de flotación administrada del tipo de cambio, que deberá ser eficaz a la hora de evitar fluctuaciones y atrasos recurrentes, para seguir construyendo un mercado cambiario más robusto a partir del fortalecimiento de iniciativas macroprudenciales destinadas a suavizarlos ciclos alcistas y bajistas en los mercados financieros".

Dinamismo productivo e infraestructura
Como segundo eje, el Gobierno señaló que buscará darle un mayor impulso a las micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes) a través de programas de financiamiento y de garantías, entre los que destacaron algunos de los esquemas existentes. "Producto de acciones concretas en este sentido, durante estos meses de pandemia, los créditos al sector productivo revirtieron su tendencia y crecieron al 100% interanual (60 puntos por encima de la inflación)", indicaron.

En ese sentido, en el documento destacaron los resultados del programa de Asistencia al Trabajo y la Producción (ATP), que "permitirá una armónica transición hacia la reactivación" y aseguran que evitará "la destrucción de capacidades y empleos en todos los sectores".

Por otro lado, el Gobierno adelantó que impulsará infraestructura y promoción del turismo, con foco en el turismo interno. "Se dinamizará el turismo local procurando mantenerlos puestos de trabajo y potenciar el desarrollo de la actividad en un marco de previsibilidad para los prestadores turísticos y de seguridad para todos los turistas extranjeros que visiten nuestro país", comentó.

En materia energética, precisó que las áreas de Desarrollo Productivo concentrarán los esfuerzos en el desarrollo local de la industria del petróleo y el gas "a través de la formulación e implementación de nuevos marcos regulatorios que permitan explotarlas potencialidades de nuestros recursos".

Además, el Gobierno dijo que profundizará las acciones destinadas a impulsarla producción agropecuaria en su conjunto de los sectores agrícola, ganadero, lechero, pesquero y forestal, "conservando la biodiversidad y mejorando la calidad de los recursos naturales". "Se fortalecerá el rol de la agricultura familiar a través del fomento de herramientas para el desarrollo productivo en el territorio y el progreso económico y social del pequeño productor rural", armaron.

En tanto, el documento indica que se buscará "la reactivación de la obra pública a nivel federal". "El punto de partida es realmente pobre. Durante el año 2019 el Sector Público No Financiero (SPNF) registró el gasto de capital más bajo desde 2004, con un flujo equivalente al 1,1% del PIB. Modificar esa situación requerirá de un abordaje paulatino y consistente por parte del Estado", comentó.

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