MI SELECCIÓN DE NOTICIAS
Noticias personalizadas, de acuerdo a sus temas de interés
Nicolás Maduro, presidente de Venezuela
Con esta movida estratégica, se alinea con la política exterior de otras naciones del continente, que ya habían adoptado una clasificación similar
El gobierno de Paraguay, en cabeza del presidente Santiago Peña, oficializó este viernes su decisión de designar al Cartel de los Soles como una organización terrorista de carácter internacional. La medida, formalizada a través del Decreto N.° 4.435, busca fortalecer las políticas de seguridad del país y alinear su estrategia contra la delincuencia organizada transnacional.
La resolución se fundamenta en los compromisos que Paraguay ha adquirido ante organismos multilaterales como las Naciones Unidas, ONU, y la Organización de Estados Americanos, OEA. Con esta acción, el ejecutivo paraguayo no solo endurece su marco legal interno, sino que también refuerza los mecanismos de cooperación regional para la prevención y persecución de estas estructuras criminales.
Según lo expuesto en el documento oficial, el objetivo es intensificar el control sobre redes que, al operar más allá de las fronteras, representan una amenaza directa para la estabilidad institucional y económica de la región. El Gobierno paraguayo subrayó que esta declaratoria es un paso crucial para la defensa del Estado de Derecho y la soberanía nacional.
Con esta movida estratégica, Paraguay se alinea con la política exterior de naciones como Estados Unidos y Ecuador, que ya habían adoptado una clasificación similar. De esta manera, se incrementa la presión internacional sobre las estructuras del narcotráfico y sus posibles conexiones con actores políticos en la región, cerrando espacios para sus operaciones financieras y logísticas.
El ministro de Economía defiende la agenda proinversora (incluido el debate sobre HIF Global) y admite recorte en la proyección de crecimiento para 2026, al tiempo que evita cambios impositivos en este período
Frontier está poniendo en marcha una estrategia, aprovechando la cuota de mercado que quedó vacante tras el cierre de Spirit
PayPal aceptó renunciar a unos US$30 millones en comisiones de procesamiento sobre transacciones por un valor aproximado de US$1.000 millones