Las acusaciones provinieron de unos audios filtrados de conversiones de dos secretarias de Vizcarra

Reuters

El presidente de Perú, Martín Vizcarra, rechazó el viernes las acusaciones procedentes de audios que calificó como “editados” en una intervención ante el Congreso, que busca destituirlo por “incapacidad moral”, aunque el procedimiento parece haber perdido fuerza a casi 10 meses de que culmine su mandato.

Vizcarra formuló sus descargos por acusaciones de manipular las declaraciones de colaboradores cercanos sobre la visita al Palacio de Gobierno de un cantante poco conocido llamado “Richard Swing”, investigado por el Congreso y la fiscalía por obtener contratos irregulares de asesoría con el Gobierno.

Las acusaciones provinieron de unos audios filtrados de conversiones de dos secretarias de Vizcarra y del cantante, difundidos la semana pasada en el Congreso antes de que los legisladores aprobaran iniciar el proceso de destitución.

“Reconozco que es mi voz la que está en uno de esos audios (...) lo que de ninguna manera voy a aceptar son las acusaciones que se me realizan y la forma tendenciosa como se viene presentando la información”, afirmó Vizcarra en su defensa de casi 20 minutos en una sesión con algunos legisladores presentes y el resto siguiendo el debate de forma virtual.

Vizcarra, de 57 años y que no tiene representación en el Congreso, manifestó que acudió al Parlamento a pesar de que le aconsejaron que no vaya para evitar ser “maltratado”.

“No me corro, no lo he hecho antes y no lo voy a hacer ahora. Estoy aquí, con la frente en alto y con mi conciencia tranquila”, afirmó. “Perú no puede detenerse por el contenido de unos audios sin ninguna validez, la gestión de la pandemia y la reactivación económica no pueden estar en suspenso”.

El Congreso unicameral dominado por la oposición debe reunir al menos 87 votos de 130 legisladores para destituir a Vizcarra.

Votos no alcanzarían

El proceso de “vacancia presidencial” fue aprobado con 65 votos, pero en plan se debilitó en los últimos días luego de que líderes políticos y eventuales candidatos presidenciales rechazaron la propuesta.

De acuerdo a la Constitución, si progresa la destitución, la magistratura será asumida por el jefe del Congreso, Manuel Merino, un empresario y poco conocido político de 59 años, a falta de la vicepresidenta, que renunció.

Vizcarra ha afirmado que la trama es un conspiración del Congreso, elegido en enero para completar el periodo legislativo hasta julio del 2021, luego de que el propio mandatario disolvió el anterior Parlamento el año pasado en medio de una pugna con la oposición sobre sus reformas anticorrupción.

Una encuesta de la firma Ipsos difundida esta semana reportó que un 79% de los peruanos prefiere que el centrista Vizcarra cumpla su mandato, mientras el país está a las puertas de unas elecciones que se realizarán el 11 de abril.

Perú, el segundo mayor productor mundial de cobre, es escenario habitual de turbulencias políticas. En cuatro años, se ha visto hasta tres intentos de destitución de un presidente en ejercicio.

Vizcarra asumió la presidencia en marzo de 2018 tras la renuncia de Pedro Pablo Kuczynski, quien fue acorralado por el Congreso tras denuncias de corrupción en su contra.