Otros cuatro estados estadounidenses se han visto afectados por covid-19, afectando el crecimiento económico global

Reuters

Las acciones estadounidenses se hundían el viernes, en una sesión en la que el Dow Jones llegó a perder más de 800 puntos, mientras el recuento global de contagiados por coronavirus superó los 100.000, lo que llevaba a los inversores a refugiarse en activos considerados seguros, como los bonos y el oro.

A las 1611 GMT, el Promedio Industrial Dow Jones caía 513,22 puntos, o un 1,94%, a 25.618,22 unidades; el índice S&P 500 bajaba 53,35 puntos, o un 1,75%, a 2.971 unidades; y el Nasdaq Composite perdía 148,27 puntos, o un 1,70%, a 8.590,32 unidades.

El brote, que se propagó el jueves a otros cuatro estados estadounidenses, está afectando a las cadenas de suministro y provocó un fuerte recorte de las previsiones de crecimiento económico global para 2020.

El rendimiento de los bonos del Tesoro de Estados Unidos a largo plazo tocaba mínimos históricos, borrando la principal atracción del dólar para los inversores: sus altas tasas de interés.

Esto presionaba a las acciones de los bancos, sensibles a las tasas, y el índice financiero del S&P se apuntaba algunas de las mayores pérdidas entre los principales subsectores. El subíndice bancario cedía un 4,1%, elevando el declive semanal total a más del 7%.

Starbucks Corp caía un 4% tras indicar un impacto empresarial por la menor afluencia de clientes en sus locales chinos, mientras que Costco Wholesale Corp cedía un 2% después de señalar que estaba teniendo problemas para cubrir la demanda de productos esenciales, como desinfectantes.

A pesar de que la Reserva Federal intentó respaldar a los mercados financieros rebajando las tasas de interés, la medida del miedo de Wall Street registró su aumento más agudo del trimestre y el referencial S&P 500 se encaminaba a cerrar la semana con un desplome más de un 13% por debajo de su récord de cierre del 19 de febrero.

Los 11 sectores del S&P operaban a la baja, liderados por un declive del 5,2% en los papeles energéticos, a la par con el hundimiento de los precios del crudo.