El país deberá enfrentarse a deudas, fugas de las empresas y efectos del covid-19, lo que podría encaminarlo a una nueva crisis

Laura Sofía Solórzano C - lsolorzano@larepublica.com.co

En las últimas décadas a la economía argentina la han abordado diferentes problemáticas que hoy en día la tienen en apuros y más aún teniendo que enfrentar el impacto del coronavirus como los demás países.

Así, según los analistas, cinco pueden ser los principales factores de riesgo en Argentina: un default tras otro que lo llevó a la renegociación de su deuda pública; un incremento en el riesgo país; la caída en el índice bursátil Merval; especulación con el dólar blue; y la salida de inversionistas extranjeros de la talla de Falabella.

Para finales de agosto, y luego de varias negociaciones, el gobierno argentino salió de su último default al reestructurar 99% de su deuda por unos US$66.000 millones con ayuda de acreedores externos, con lo que solo le resta negociar con el FMI el apoyo que le otorgará.

Sin embargo, aunque por ese lado el país parece estar a salvo, otros problemas lo aquejan, como al especulación del dólar que se ha intentado frenar con nuevos cepos y que ha causado, por ejemplo, un incremento en el costo del dólar frente al peso argentino de $70,50 a $75,24 de julio de 2020 a la fecha.

“Con la caída de las exportaciones y otras problemáticas, Argentina no ha logrado acumular el nivel de reservas esperado, sobre todo por el freno del turismo que es uno de los grandes problemas de salida de divisas, ya que el argentino es demandante neto de dólares, entonces se siguen ajustando los controles a la compra de divisas y esto recrudeció las limitaciones o lo que se conoce como cepo”, añadió Facundo Malvicino, docente e investigador de la Universidad Nacional de Río Negro en Argentina.

Para frenar esta demanda de dólares y la fuga de capitales el Banco Central de Argentina añadió un recargo de 35% a la divisa y nuevas restricciones para los compradores. Frente a esto el presidente argentino, Alberto Fernández, defendió el cepo y cuestionó las especulaciones, pues afirmó que los dólares deberían gastarse y no guardarse en este momento.

LOS CONTRASTES

  • Facundo MalvicinoInvestigador Unrn y Cietes Argentina

    “Es muy serio que un país no logre pagar las deudas en su propia moneda y además, es muy complejo en términos de credibilidad para el mercado doméstico”.

  • Fernando ChacónAnalista de Acciones y Valores

    “Hay mayores presiones inflacionarias y, por lo tanto, una mayor pérdida de confianza sobre la moneda local, incrementando la demanda por dólares”.

A estos problemas se le suma la salida de grandes empresa como Latam Airlines, Emirates y Air New Zealand, o el anuncio de otras entidades internacionales de buscar socios comerciales para disminuir su presencia en el mercado nacional, como fue el caso de Falabella, y cuyas intenciones compartiría la norteamericana Walmart que a la fecha no ha anunciado el cierre de ninguna tienda.

Según recoge el Clarín, Falabella se retiraría solo del mercado argentino pese a que otras economías en las que tiene presencia también sufrirán una contracción similar.

La decisión estaría respaldada, principalmente, por los análisis de la compañía en las políticas de inflación; los movimientos en los tipos de cambios de divisas, y los procedimientos administrativos de las autoridades, que en el caso de Argentina no serían muy atractivos para los inversionistas.

“Las políticas estatistas, el control de precios, y mayores impuestos han deteriorado la confianza empresarial, ocasionando incluso la salida de algunas compañías multinacionales importantes", explicó el analista de Acciones y Valores, Fernando Chacón.

Además, el diario argentino plantea que otro factor que incurriría en la salida de empresas son las restricciones que el gobierno ha implementado para restringir la salida de los dólares que muchas veces dificulta las importaciones o la disposición de los ingresos.

“Me preocupa la destrucción de hoy porque la destrucción de hoy es el no crecimiento de mañana. O tenés los pantalones largos y traés de nuevo a la inversión o tenés (la suerte) de que venga alguien y te haga un ajuste como en 2003”, comentó frente al panorama el expresidente del Banco Nación, Carlos Melconian, como recoge el diario económico Cronista.

El mercado bursátil del país también está en apuros, pues luego de tener una caída significativa desde julio de 2020, vista a través de su índice S&P Merval, alcanzó 43.378,29 puntos tras haber logrado un alza hasta más de 50.000 unidades en agosto.

En ese mismo periodo, las acciones que más cayeron fueron las del Grupo Financiero Valores S.A (-14,18%); Cablevisión Holding S.A con -13,06; Banco Bbva Argentina -1,01% y la Empresa Distribuidora y Comercializadora Norte con -0,25%.

Para el economista y docente de la Universidad de La Sabana, Mateo Ramírez, las alarmas del país están encendidas y un panorama positivo es lejano.

“Lo que está buscando el gobierno argentino con el nuevo presupuesto para el siguiente año es básicamente una expansión fuerte en política fiscal, la idea es ayudar a los sectores más vulnerables, incentivar el mercado interno y tener un fortalecimiento en la producción y en las exportaciones, pero ¿será suficiente para devolverle la confianza a las empresas internacionales?”, añadió Ramírez.

Se estima que el PIB argentino caería -11,2% según la Ocde por la pandemia.

Algunos esfuerzos del gobierno para “desdolarizar” la economía

Además del nuevo cepo y las restricciones para la salida de dólares, el gobierno argentino se planteó un nuevo objetivo y es desdolarizar el valor de la vivienda, la ministra de Desarrollo Territorial, María Eugenia Bielsa, anunció que la meta es empezar a pensar el metro cuadrado en pesos argentinos.

“Intentar desdolarizar un producto que no debería estar dolarizado como el metro cuadrado es una necesidad indispensable”, añadió. Bajo esta premisa los inversionistas están haciendo ajustes a sus presupuestos.