El acuerdo comercial de Fase Uno con China sigue vigente, a pesar de las tensiones que hay entre ambas economías

Paola Andrea Vargas Rubio - pvargas@larepublica.com.co

Las tensiones sociales provocadas en los últimos días en Estados Unidos, debido al abuso de la autoridad policial, llegaron en un muy mal momento para la economía estadounidense que presenta contracciones y las tasas de desempleo más altas desde la Segunda Guerra Mundial.

A esto se le suma la guerra fría comercial entre Estados Unidos y China que ha tomado más fuerza con el paso de los días. Una muestra de esto son las recientes acciones que se han conocido por parte de cada uno de los gobiernos, por ejemplo, china ordenó detener temporalmente las importaciones de algunos productos agrícolas de EE.UU., mientras que Donald Trump rompió relaciones con la Organización Mundial de la Salud (OMS) y le retiró el tratamiento especial a Hong Kong.

La decisión de quitarle el tratamiento especial a Hong Kong llevó a que las autoridades desde Pekín señalaran que se podrían dar algunas represalias por estos anuncios.

Esto podría generar varias consecuencias en la arena internacional, entre las que se destacan la caída en los precios de las materias primas, cotización alta del dólar frente a otras monedas e incertidumbre en los mercados. Según Esty Dwek, directora de estrategia de mercado de Natixis IM, los mercados están en primera línea de los datos económicos y fijan los precios en un retorno al crecimiento en la segunda mitad del año. Pero, sigue habiendo riesgos de quiebras, falta de pagos y desempleo a largo plazo, y se han vuelto a producir nuevas tensiones entre Estados Unidos y China, lo que podría impactar el comercio mundial. Así que los disturbios son todo un reto.