Caída de los precios del petróleo y los efectos económicos de la pandemia han bajado los ingresos del país en unos US$8.000 millones

Diario Financiero - Santiago

El presidente de Ecuador, Lenín Moreno, anunció hoy un nuevo paquete de recortes de gasto público, que incluye reducción de la jornada laboral y un nuevo sistema de fijación de precios de los combustibles, en un intento por aliviar una de las peores crisis de liquidez que enfrenta el país.

La caída de los precios del petróleo y los efectos económicos de la pandemia han bajado los ingresos del país en unos US$8.000 millones, que se suman a otros US$4.000 millones de déficit fiscal que ya enfrentaba el gobierno. "En total, son US$12.000 millones, cerca de 50% de ingresos como país. Es como si una familia perdiera la mitad de lo que necesita para vivir", dijo Moreno.

En el escenario de los precios bajos del crudo, Ecuador aplicará una banda para fijar los precios de la gasolina extra, la de mayor consumo, y del diésel, un tema que le significó a Moreno duras protestas de movimientos sociales e indígenas en octubre del año pasado. "En adelante, con la fórmula que aplicaremos, se establecerá una banda que impida que el precio de la gasolina y el diésel suban drásticamente si el precio del petróleo sube", explicó.

El recorte del gasto público suma unos US$4.000 millones, que apunta a una reducción de dos horas en la jornada laboral, lo que implicará bajar también el salario mensual de los funcionarios. Además, se incluye gastos de capital y la renegociación de la deuda que había sido anunciada por el gobierno, lo que ahorraría al país unos US$1.300 millones. Moreno anunció además que eliminará algunas instituciones públicas y cerrará varias embajadas y consulados, así como el retorno de decenas de diplomáticos al país.