Los papeles retrocedieron 16%. Efectos de la medida la golpearán en el segundo trimestre, donde podría tener márgenes operacionales negativos.

Diario Financiero - Santiago

A 19 días de que se concrete el cambio de su CEO, y tras un mes y medio de que explotara el coronavirus, Latam Airlines registró este jueves la mayor caída de su acción desde 1995.

La empresa anunció un recorte de 30% en su capacidad en vuelos internacionales, su principal segmento de negocios, y suspendió sus metas de crecimiento para el año ante el acelerado avance del brote. Eso llevó a que la firma cayera 16% en la bolsa de comercio de Santiago, cerrando en $ 3.950 por papel. Una caída similar sólo se registra en agosto de 1995, cuando bajó 22,4%.

De todos modos, el retroceso está en línea con lo que se vio en otros mercados. Delta Air Lines cayó 15%, United Airlines más de 16% y American Airlines 8%.

“Frente a un escenario complejo, y extraordinariamente dinámico, Latam está tomando medidas inmediatas y responsables para resguardar la sostenibilidad de la compañía en el largo plazo, protegiendo los planes de viaje de pasajeros y procurando cuidar el empleo de los 43 mil trabajadores del Grupo (...) Mantendremos la flexibilidad para tomar medidas adicionales, si fuera necesario, debido a la velocidad con la que se están desarrollando los hechos”, señaló Roberto Alvo, actual vicepresidente Comercial y próximo CEO de la empresa.

Hasta antes del anuncio, la firma sólo había suspendido los vuelos Sao Paulo-Milán y este jueves sumó Buenos Aires-Miami, dada la inclusión de Estados Unidos como país de riesgo en Argentina. Esto último se extenderá hasta este lunes.

Aunque la medida es reciente, en el mundo financiero se prevé que tenga efectos sobre los resultados de la empresa, que habían venido mejorando sistemáticamente desde la fusión con TAM.

Un informe de BCI Corredor de Bolsa relata que para 2020 ellos esperaban una expansión de 1,7% en sus ingresos, mientras el Ebitda lo haría en 8,6%. Dado la medida que adoptó la empresa, realizaron un ejercicio de sensibilizaciones para ver los impactos. De este modo, asumiendo una baja en el segmento internacional de 15% en el primer trimestre y que el recorte de 30% se mantenga hasta el 30 de mayo, los ingresos consolidados caerían 2,2% en el año completo, mientras el Ebitda solo se expandería 3,1%.

“Si bien el impacto en resultados es relevante, aún es temprano para definir impactos definitivos en la valorización”, recalcó la corredora.

El analista de BICE Inversiones, Jonathan Fuchs, agrega que “la caída en la capacidad del segmento internacional claramente afectarán los resultados del segundo trimestre, esto porque entre enero y marzo las operaciones no se vieron muy afectadas por el coronavirus”.

Agrega que la suspensión del guidance -que fijaba un alza de entre 3% y 5% en crecimiento de tráfico de pasajeros- “habla de la incertidumbre que se tiene sobre el real efecto que tendrá el virus en los resultados de la compañía. Con todo este nuevo escenario estaríamos esperando márgenes operacionales negativos para el segundo trimestre”.