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Expansión - Madrid

Para solventar las posibles objeciones políticas, regulatorias y accionariales a esta alianza, la integración de los dueños de las bolsas de Londres y Fráncfort se ha pergeñado de manera similar a la de British Airways (BA) e Iberia en 2011.

Como en esa operación, que dio lugar al grupo IAG, las dos bolsas crean un nuevo hólding que emitirá acciones para los socios de ambas firmas. Los actuales accionistas de Deutsche Boerse tendrán el 54,4% de la empresa combinada, y los de LSE 44,6%. El reparto de IAG fue del 55% para BA y el 45% para Iberia.

La sede principal del nuevo grupo bursátil estará en el país de la firma más pequeña en la fusión (Reino Unido) y el consejo será repartido a partes iguales entre administradores de las dos entidades. Sin embargo, como en IAG, el consejero delegado será el que ocupa ahora ese cargo en la firma más grande: Carsten Kengeter, de Deutsche Boerse (Willie Walsh en IAG).

Por debajo del nuevo hólding seguirán existiendo LSE y Deutsche Boerse como filiales con sus propios consejos, manteniendo el control sobre sus actuales negocios operativos en sus respectivas plazas financieras. Esta estructura puede facilitar nuevas adquisiciones en el futuro.

El modelo elegido busca acallar las críticas, especialmente en Londres, ante la potencial toma de control de su Bolsa por parte del grupo alemán sin pagar una generosa prima de control.

Según un comunicado de las empresas, "la operación une a Londres, un centro financiero global líder, con Fráncfort, sede del BCE y punto de acceso a la mayor economía de Europa".

Las partes esperan obtener unos ahorros anuales de 450 millones al integrarse, y la facturación conjunta de situará alrededor de los 4.000 millones. La gestión de bolsas apenas supondrá el 10% de los ingresos, ya que el resto provendrá de otros negocios como los mercados de derivados, la gestión de índices bursátiles o la venta de datos a los inversores.

Existen dos riesgos para la transacción. El primero es posibilidad de una oferta alternativa por LSE, que tiene un valor bursátil de unos 10.000 millones de libras (12.800 millones de euros). El grupo ICE, dueño de la Bolsa de Nueva York, está estudiando el lanzamiento de esa "contraopa". Otras compañías como Nasdaq, CME o HKEx podrían unirse a la puja. Precisamente, Intercontinental Exchange protagonizó la mayor operación en el sector hasta la fecha, cuando compró Nyse Euronext.

Otra incertidumbre es el referéndum que celebrará Reino Unido el 23 de junio para decidir si permanece en la Unión Europea (UE). Si hay 'Brexit', LSE y Deutsche Boerse admiten que podrían tener que cambiar la estructura de su fusión, moviendo parte de las operaciones de Londres a Europa continental.

Once bancos han asesorado a las dos partes en los negociaciones de fusión, liderados por Robey Warshaw en el caso de LSE y por Perella Weinberg en Deutsche Boerse.