Lagarde comunicó a los líderes de la UE que el BCE está estudiando las herramientas para atajar esta crisis, en particular la de dar dinero 'super barato'

Expansión - Madrid

En la 'conference call' que mantuvo ayer el Eurogrupo y en la que se anunció un tímido paquete de ayudas de hasta 25.000 millones euros (US$28.375 millones) para combatir el brote de coronavirus, Lagarde advirtió a los líderes de la Unión Europea que sin una acción coordinada y urgente, el conocido como Covid-19 en Europa podría provocar un escenario similar al de la crisis financiera de 2008. , según publica hoy Bloomberg.

"Un escenario que recordará a muchos de nosotros la gran crisis financiera de 2008", según manifestó ayer la propia Lagarde y recoge hoy Bloomberg a través de una fuente cercana. Para la banquera gala, sin embargo, con la respuesta adecuada, el impacto "probablemente será temporal". Pero si no se lucha contra el coronavirus, dijo, "se pagará un precio más alto por la pasividad" al igual que ocurrió en 2008.

Las últimas cifras hablan por sí solas. El coronavirus ha infectado ya a más de 119.000 personas y ha matado a 4.296. Italia es, por el momento, el país de la UE más afectado, con 10.149 casos y 631 fallecidos. De hecho, hoy mismo, el Gobierno transalpino ha anunciado que destinará fondos por 25.000 millones de euros para hacer frente a las consecuencias sociales y económicas de la crisis del coronavirus.

Así que el BCE no puede ser menos. Ya han actuado dos de los grandes bancos centrales y mañana es su turno. La semana pasada tomó cartas en el asunto la Reserva Federal y hoy lo ha hecho el Banco de Inglaterra. La acción ha sido la misma, bajar en 50 puntos básicos el precio del dinero.

Sin embargo, el margen de maniobra de organismo monetario europeo está a años luz de estas dos instituciones monetarias, dado que los tipos de interés se sitúan ya en el 0% y la facilidad de depósito está en el -0,5%. Pero aún así el BCE tiene que sacar su artillería pesada para atajar la situación.

De hecho,si la presidenta del BCE indicó la semana pasada que el organismo estaba preparado para tomar las "medidas apropiadas" ante el coronavirus, ayer dio un paso más y dijo a los líderes de la Unión Europea que están examinando todas sus herramientas de política monetaria disponibles, en particular, aquellas que facilitarían a la economía real financiación "super barata" y liquidez.

En cualquier caso, Lagarde ha asegurado que estas medidas sólo pueden ser efectivas si los gobiernos de la Unión Europea las respaldan con medidas fiscales y otras que aseguren la correa de transmisión. Es decir, que las entidades presten a las empresas de las áreas más afectadas por esta pandemia.