Las medidas de confinamiento en España, y en toda Europa, se endurecieron desde hace 15 días debido a las decisiones de Sánchez

Sebastián Montes

“A casa, caballero”. Esa es la frase que los Mossos d’Esquadra, fuerza policial de Barcelona, repiten desde los megáfonos de sus patrullas cada vez que ven a una persona salir de su apartamento para comprar tomates en la tienda que queda al frente de su casa.

Lo cierto es que las medidas de confinamiento en España, y en toda Europa, se endurecieron desde hace 15 días, cuando el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, decretó el estado de alarma ante la expansión del Covid 19, que ha dejado al país mediterráneo como la cuarta nación del mundo con más infectados.

El problema es que poner un pie fuera de casa antes del 11 de abril, fecha en la que, de momento, termina la cuarentena, es una misión no solo imposible, sino temeraria. Las calles están completamente vacías salvo por las sirenas de las patrullas de los Mossos y los buses que recogen y llevan pasajeros a sus lugares de trabajo. Son esas personas que trabajan, ya sea en los supermercados o en los hospitales, y a quienes cada día a las 8:00 p.m. se les dedica un aplauso para reconocer su labor ante la sobrepoblación de infectados en las Unidades de Cuidados Intensivos (UCI).

Para evitar una mayor congestión en las clínicas, la gente ha acatado las normas de no salir de casa al pie de la letra, pero inevitablemente, las neveras se quedan sin comida por lo que se hace necesario salir, al menos una vez por semana, al supermercado para abastecerse.

La lección más importante que me ha dejado el confinamiento ha sido en los supermercados precisamente, pues la gente cae presa del pánico a abastecerse de cuanto quepa en sus manos, en los carritos que traigan o en las bolsas tamaño familiar de Mercadona, una de las cadenas de supermercados más grande de España y que queda solo a tres cuadras de mi casa.

Un mercado semanal puede costar entre 25 y 30 euros ($133.000), pero si se quiere ser previsivos, es bueno llevar hasta 60 euros ($266.000) para tener suministros que duren al menos 15 días. Sin embargo, el problema principal no es pagarlos, sino encontrarlos. Para ello, es necesario estar a las 9:00 a.m. en el super, o de lo contrario empiezan a escasear productos como carne, pollo, arroz, pasta y huevos.

Dicha hora también es buena si se quiere evitar una aglomeración que propicie un foco de contagio entre los alimentos que las personas van a consumir. En días recientes, las autoridades de la Organización Mundial de la Salud han recomendado mantener distancia de 1,5 metros.

Otro dato importante que ha dado la institución es lavar la ropa y los zapatos lo más pronto posible tras volver a casa. Esto debido a que el Covid-19 tiene la capacidad de sobrevivir en superficies hasta tres días, por lo que es necesario lavar todo aquello que haya tenido contacto con el mundo exterior.

Me he vuelto obsesivo con el lavado de manos. En promedio, lo hago seis veces al día. Me mantengo hidratado, salgo a la terraza cada vez que puedo para tomar un poco de sol y que me de el aire natural, esperando que, tarde o temprano, podamos retomar la vida como la conocíamos, aunque es posible que ya no seamos los mismos.