martes, 25 de febrero de 2014
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Cynthia de Benito - cbenito@larepublica.com.co

El Banco Mundial (BM) publicó hoy un informe que refleja cómo la extrema pobreza se ha reducido a la mitad en los últimos diez años en la región, resultando así que en 2012 el grupo social más numeroso ya no es el de “riesgo de exclusión y pobreza” sino el de “clase media”, que en los últimos dos años se situó en el 34,4%.

Uno de los indicadores más importantes para medir este equilibrio es la tasa de crecimiento de ingresos básicos para el 40% de la población. Por países puede verse como este indicador creció más rápido que los ingresos medios de cada Estado. Esto significa que las clases más humildes vieron como sus ingresos aumentaron un 5% anualmente frente a los registros económicos de los Gobiernos, que subieron de media en Latinoamérica y Caribe un 3,3% en doce meses.

El crecimiento económico fue liderado por los países del cono sur (Brasil, Argentina, Chile Paraguay, Uruguay), si bien es la región andina (Colombia, Bolivia, Ecuador y Perú) la que presenta la tasa más baja de pobreza, el 22% de su población. El punto pesimista lo aporta Centroamérica, que aglutina la mayor proporción de ciudadanos, un 41%, que vive con menos de 2,5 dólares al día.

Cada región aprovecha el impulso económico de forma diferente, según destaca el documento. El cono sur ha realizado “fuertes contribuciones” para mejorar el crecimiento y la distribución, mientras que en la región andina presenta los mayores índices de expansión aunque también “la menor aportación para disminuir la desigualdad”. Centroamérica y México, por su parte, da la misma importancia a la equidad monetaria y la reducción de la pobreza. Su peor nota en el examen del BM se asocia a su “relativa contribución” al crecimiento económico, que fue el menor de estas tres regiones.

El informe destaca que la disminución de la pobreza en la región desde 2003 es consecuencia de dos factores claves, que son el impulso económico vivido en los últimos, responsable en un 68% de este cambio, y la reducción de las desigualdades debido al reparto de la riqueza generada, que contribuyó en un 32%.

No obstante, el Banco Mundial advierte de que si se quiere continuar por esta senda deben tomarse medidas políticas a corto plazo, a juzgar por la desaceleración económica que empiezan a presentar algunos países. Este organismo recuerda que la región sufrió una reducción en el crecimiento de su PIB por cápita entre 2010 y 2013, cuando pasó de un estimulante 4,3% a una estimación del 1,3%. La cifra mejora en una décima en las predicciones para 2014, pero aún así el BM recomienda precaución, ya que otro de los indicadores fundamentales, el índice de Gini, se mantiene de forma constante en el 0,52% para el conjunto de Latinoamérica y Caribe. Sigue habiendo trabajo por hacer.

Como eventuales propuestas de futuro, el documento señala la implementación de una nueva política fiscal que redefina la distribución de riqueza en base previsiones macroeconómicas actualizadas y la creación de un marco de bienes y servicios básicos que supere al actual, enfocado hacia la infancia y la igualdad de oportunidades desde edades tempranas.

No son medidas nuevas, pero deben mejorarse sus resultados, matiza el informe, que señala que estas dos áreas “han experimentado progresos y están directamente relacionadas con el crecimiento y la igualdad para acelerar la reducción de la pobreza. A medida que el espacio fiscal se compromete cada vez más el crecimiento debe mantenerse en niveles modestos, y las políticas en esos apartados debe ser más efectivas para promover una expansión económica que sea inclusiva”, sostiene el Banco Mundial.