Los responsables de política monetaria se han esforzado por reducir los rendimientos en los mercados soberanos

Bloomberg

Es posible que sea necesario un incremento de los programas de expansión cuantitativa de los bancos centrales para evitar un aumento en los rendimientos de los bonos, según un análisis de JPMorgan Chase & Co. que se hace eco de la opinión de estrategas de Goldman Sachs Group Inc.

El nivel de incremento anticipado en la oferta de este año, alrededor de US$2,1 billones, es superior a la demanda de bonos de US$1,9 billones en alrededor de US$200.000 millones, concluyó el equipo de JPMorgan, lo que implica una presión al alza sobre el rendimiento. Estrategas de Goldman Sachs dijeron la semana pasada que el aumento de las emisiones justifica unas tasas más altas y curvas más pronunciadas.

Los responsables de política monetaria se han esforzado por reducir los rendimientos en los mercados soberanos a medida que los Gobiernos gastan billones para ayudar a suavizar el golpe de la pandemia de coronavirus, que ha provocado el cierre casi total de las economías. El debate sobre la futura recuperación y cualquier reducción subsiguiente de la ayuda de los bancos centrales está llevando a algunos a concluir que los rendimientos han bajado a sus mínimos.

La expansión cuantitativa “podría requerir de un aumento para evitar un incremento en los rendimientos de los bonos, especialmente si hay más estímulo fiscal o si nuestras proyecciones para la demanda de bonos del sector privado resultan optimistas”, dijo Nikolaos Panigirtzoglou, analista de estrategia de JPMorgan, en un informe del 19 de mayo.

A pesar del enorme aumento en la demanda de bonos de los bancos centrales, JPMorgan espera que el apetito disminuya durante este año para bancos comerciales, fondos de pensiones y compañías de seguros, así como gestores de reservas de divisas.

La Reserva Federal, el Banco Central Europeo, el Banco de Japón y el Banco de Inglaterra garantizarán que la demanda se expanda en US$4,2 billones en 2020, aunque los prestamistas comerciales registrarán una caída de la demanda de alrededor de US$1 billón, según el informe.