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La confianza de consumidores y empresarios en la economía de la UE se mantuvo sin cambios en octubre, quedando en 90 puntos

Diario Expansión - Madrid

La confianza de consumidores y empresarios en la economía de la Unión Europea (UE) se mantuvo sin cambios en octubre, quedando en 90 puntos, con lo que se registró un estancamiento en la recuperación, que no se detenía desde mayo, publicó el jueves la Comisión Europea (CE).

El Indicador de Sentimiento Económico que elabora el Ejecutivo comunitario también permaneció estable en 90.9 puntos durante el décimo mes del año.

Por su parte, Bruselas explicó en un comunicado que el estancamiento en la zona euro se debió a una menor confianza en los servicios y entre los consumidores, compensada por la “continua recuperación” de la industria, el comercio minorista y la construcción.

Entre las mayores economías de la eurozona, el Indicador de Sentimiento Económico mejoró en Alemania (1.5 puntos) e Italia (1.2 puntos), mientras que se deterioró en Países Bajos (2.2 puntos menos) y Francia (caída de 4.5 puntos).

En España, apenas varió y solo retrocedió 0.2 puntos. Por sectores, en el país creció la confianza en la industria (0.3 puntos); servicios (5 puntos); comercio minorista (6.7 puntos) y la construcción (12.9 puntos); sin embargo, descendió entre los consumidores (0.4 puntos).

En el conjunto de la zona euro, la confianza en la industria registró, un sexto incremento consecutivo (1.8 puntos) por la mejora de la evaluación de los gerentes sobre los niveles actuales de los libros de pedidos y una perspectiva “ligeramente más favorable” sobre la adecuación de las reservas de los productos finalizados.

Aun así esas mejoras quedaron parcialmente perjudicadas por una corrección a la baja de las expectativas de producción.

Los servicios retrocedieron 0.6 puntos y se puso fin a la recuperación en la que había entrado desde junio, pues se intensificó el deterioro experimentado desde agosto de las expectativas de los gerentes sobre la demanda.

Asimismo, la confianza de los consumidores descendió 1.6 puntos, dado que los hogares manifestaron “preocupaciones crecientes” sobre la situación económica general esperada y su propia situación financiera. A ello se unieron mayores cautelas a la hora de realizar grandes adquisiciones.

El punto de vista de los consumidores sobre su anterior situación financiera mejoró “de manera moderada”.