lunes, 26 de octubre de 2015
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Reuters

Más allá de las largas filas y un demorado inicio en algunas mesas de votación, no hubo reportes de grandes problemas en los comicios, un fuerte contraste con las elecciones legislativas de agosto, según funcionarios y observadores independientes.
"Esto es mucho mejor", dijo Pierre Esperance, director de la Red Nacional de Defensa de los Derechos Humanos. "La policía está tomando sus responsabilidades más seriamente", agregó aludiendo al manejo laxo de las fuerzas en agosto.
Si todo sale bien, será la primera vez en la turbulenta historia política de Haití en que se celebrarán tres elecciones democráticas sucesivas sin ser interrumpidas por el fraude o una rebelión armada.

Más de 5 millones de votantes registrados escogieron entre 54 candidatos presidenciales, y se esperan los resultados en una semana.
Se espera que el sucesor del presidente, Michel Martelly, el próximo febrero sea Jovenel Moïse, propietario de un negocio de exportación de bananas en el norte del país, o Jude Célestin, un ingeniero mecánico educado en Suiza que dirigió previamente una agencia gubernamental de construcción.

Moïse, de 37 años, representa al gobernante Parti Haitien Tet Kale (Partido Haitiano de las Cabezas Peladas), bautizado así por la célebre calva de Martelly. En los sondeos aparece empatado con Célestin, de 53, que lidera el Partido LAPEH Party (Liga Alternativa por el Progreso y Emancipación de Haití).

La segunda vuelta de la carrera presidencial entre los dos candidatos más votados está prevista para el 27 de diciembre.

La seguridad fue aumentada después de que la violencia irrumpió en las votaciones en agosto, durante la primera ronda de las elecciones legislativas. Entonces, los 12.000 miembros de la Policía Nacional no pudieron controlar las bandas de activistas políticos rivales que atacaron centros de votación.