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El hecho se produjo después de que las protestas por el resultado de las elecciones generales del mes pasado se tornaron violentas
La residencia del primer ministro iraquí Mustafa al-Kadhimi en Bagdad fue objeto el domingo de un ataque con un dron cargado de explosivos, en un hecho que el Ejército iraquí catalogó como un intento de asesinato, pero dijo que el funcionario escapó ileso.
El ataque, que según fuentes de seguridad dejó a varios miembros del destacamento de protección personal de Kadhimi heridos, se produjo después de que las protestas en la capital iraquí por el resultado de las elecciones generales del mes pasado se tornaron violentas.
Los grupos que lideran las protestas y las quejas sobre el resultado de la votación del 10 de octubre son milicias fuertemente armadas respaldadas por Irán que perdieron gran parte de su poder parlamentario en las elecciones. Han denunciado irregularidades en el proceso y el recuento de votos.
Ningún grupo se atribuyó de inmediato la responsabilidad del ataque a la residencia de Kadhimi en la Zona Verde de Bagdad, que alberga edificios gubernamentales y embajadas extranjeras.
Un comunicado del Ejército iraquí dijo que el ataque tuvo como objetivo la residencia de Kadhimi y que el funcionario estaba bien, aunque no proporcionó más detalles.
La cuenta oficial de Twitter de Kadhimi dijo que el primer ministro estaba a salvo y pidió calma.
Dos funcionarios del gobierno informaron que la residencia de Kadhimi había sido alcanzada por al menos una explosión. Fuentes de seguridad dijeron a Reuters que seis miembros de la fuerza de protección personal de Kadhimi estacionados fuera de su residencia habían resultado heridos.
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