Los principales referentes de la relojería, moda, barcos y autos ya fueron impactados por la caída en ventas principalmente en China

El Cronista

El calendario del lujo se convirtió en un puzzle al que le van desapareciendo piezas de día en día. La expansión del coronavirus canceló y rompió el mercado chino, precisamente el de los consumidores más dispuestos a pagar el precio de la exclusividad.

La agenda del lujo para esta primavera fue borrada por la amenaza del coronavirus. El último anuncio fue el de la cancelación de la Munich Jewellery Week, el evento más representativo del calendario de joyería contemporánea. Este encuentro, en el que se dan cita centenares de fabricantes y coleccionistas, debería haberse inaugurado el próximo 9 de marzo, pero el equipo de crisis del Gobierno del Estado de Baviera recomendó "urgentemente" la cancelación o suspensión de las principales ferias comerciales internacionales hasta nuevo aviso. Así las cosas, las nuevas fechas para MJW son del 10 al 14 de marzo de 2021.

Esta cancelación es hoy la última, pero en breve dejará de serlo. Desde que el virus comenzara a propagarse, primero por China y después por el mundo entero, no hay sector de la economía que no se haya visto afectado. El del lujo no podía ser menos: según la consultora Jefferies, el gasto de los consumidores chinos -los más ávidos del planeta- no solo representó un 40% de los 280 mil millones de euros gastados en artículos de lujo en 2019, sino que también generó el 80% del crecimiento del sector. La facturación de empresas como LVMH, Kering o Tiffany tienen mucho que agradecer a estos clientes ansiosos por conseguir ediciones limitadas y pagar la exclusividad, y este estancamiento imprevisto dará al traste con las previsiones de bonanza: la consultora McKinsey había previsto que el número de consumidores de productos de lujo crecería un 121% entre 2016 y 2025 en China, mientras que en otros mercados el crecimiento sería del 32%.

Relojería
La Fondation de la Haute Hologerie, organismo responsable de Watches&Wonders, anunció el pasado jueves la cancelación de esta feria, una de las más importantes de la industria relojera suiza. Un día después, Baselworld, la otra gran cita mundial de relojería, también cancelaba el evento y lo posponía hasta enero de 2021. El razonamiento era común en ambos: se trataba de anticiparse a los riesgos potenciales que pueden conllevar los viajes internacionales y proteger la salud y el bienestar de todos los invitados. De esta manera, se daba al traste con la posibilidad de atisbar en primicia las últimas creaciones de firmas como Richard Mille, Audemars Piguet... Ambas seguían los pasos del grupo Swatch, que tres semanas atrás había anunciado la cancelación de Time to move 2020, un evento que debería estarse celebrando hoy en Zurich.

Moda
El coronavirus castigó con especial dureza a Italia, una de las cunas de las firmas de lujo en moda y complementos. La Cámara Nacional de Moda Italiana anunció una previsión de una caída de unos 100 millones de euros en el primer trimestre, o, en el caso de que la crisis se prolongue, de 230 millones en el semestre.

Si a finales de febrero en la Semana de la Moda de Milán Armani decidió celebrar su desfile a puerta cerrada y retransmitirlo por redes sociales, otras firmas decidieron cancelar, o al menos posponer, sus shows en China y Japón. Así ha sucedido con Chanel, que quería mostrar su colección Métiers d'Art en un desfile en Pekín (tras el éxito alcanzado en su presentación en el Grand Palais de París), pero decidieron posponerlo sine die. Asimismo, Prada también canceló la presentación de la colección 'Resort', que debía haberse llevado a cabo el 21 de mayo en Japón. Estas se suman a las de la Semana de la moda de Pekín, la de Shangai y la de Tokio.
Fuera de Asia, Gucci canceló el desfile que tenía previsto realizar el 18 de mayo en San Francisco, en el que iba a presentar la próxima colección crucero de la firma. En este sentido, el calendario de las colecciones crucero (Armani, Hermès, Chanel, Dior, Versace, Max Mara...) está también en el aire.

Motor
No solo se suspendió la celebración del Gran Premio de China de Fórmula 1 -previsto para el 19 de abril- y peligran las tres primeras carreras -Australia, Bahréin y Vietnam-, sino que grandes citas del automóvil de lujo también se han cancelado. Así, el Geneva Motor Show se vio afectado por la orden del gobierno de Suiza de prohibir los eventos que congreguen a más de mil personas. Otro de los grandes eventos en el mundo del automovilismo, el Beijing Auto Show, que debería celebrarse en abril, tampoco abrirá sus puertas.

Barcos
Y de los coches... a los yates. El Japan International Boat Show fue suspendido, y el mismo camino lo siguieron los de Dubai, Taiwan, Corea, Hong Kong, Singapur y Shangai. Asimismo, también se cancelaron la Asian Business Aviation Conference (ABACE). Todas estas suponen un golpe durísimo al sector, que encuentra en estos eventos la ocasión de mostrar tendencias y atraer al consumidor asiático.

Gastronomía
Sí, el coronavirus se coló también en la alta gastronomía: la edición anual de Asia's 50 Best Restaurants, que debería celebrarse en Japón, no tendrá en esta ocasión una gala en directo, sino que el anuncio de los galardonados se realizará en streaming.
El problema no reside únicamente en que las ventas se desplomen en el mercado chino; la cancelación de eventos supone también un mazazo para las relaciones comerciales: