El sector de turismo continúa extendiendo peticiones a los gobiernos para que se adopten medidas que le permita continuar

Paola Andrea Vargas Rubio - pvargas@larepublica.com.co

A medida que el covid-19 suma más casos alrededor del mundo al superar los tres millones de contagios, el sector turístico y aéreo envían un mensaje de alerta a las autoridades de cada país con el fin de que las rescaten. Algunas de las firmas que han extendido estos llamados son Delta, KLM, American Airlines, Lufthansa, entre otras.

Las diferentes peticiones de las aerolíneas se dan en medio de un panorama poco alentador. De acuerdo con las proyecciones del equipo económico de Asociación Internacional de Transporte Aéreo (Iata), se estima que estas compañías tendrán una reducción en sus ingresos de aproximadamente US$314.000 millones por la pandemia a nivel global.

Dichas estimaciones no son ajenas a la realidad que vive el sector en la región, ya que, por ejemplo, “Copa Airlines dijo que puede no tener suficiente liquidez para sobrevivir a la crisis desatada a pesar de estar reduciendo los costos. Es la segunda aerolínea latinoamericana en sugerir que puede dejar de existir por la crisis”, citó Reuters.

Esta situación fue anunciada hace casi dos semanas por Luis Felipe de Oliveira, director Ejecutivo & CEO de la Asociación Latinoamericana de Transporte Aéreo (Alta), quien señaló que sin un respaldo urgente por parte de las autoridades, muchas empresas del sector no sobrevivirían más de ocho meses.

Alta no ha sido la única organización en enviar un SOS sobre el mal momento que atraviesa este segmento. A esto se le suma que “JP Morgan emitió un drástico informe en el que puso fechas límites de viabilidad a las aerolíneas en el caso que 100% de los vuelos estén suspendidos. En ese escenario, las empresas latinoamericanas podrían sobrevivir entre tres y 10 meses, según una revisión de liquidez realizada por los analistas del banco de inversiones, Fernando Abdalla y Guilherme Mendes, y que fue reproducida en una nota de Bloomberg”, señaló Diario Financiero.

Esta turbulencia no solo se ve reflejada en la situación a futuro de las aerolíneas de la región, sino que también le está pasando factura a las firmas de otras zonas del mundo. Por ejemplo, los ingresos de Delta Airlines cayeron 18% entre enero y marzo a US$8.600 millones, lo que refleja una parte de la menor demanda por el covid-19 y las expectativas no son optimistas.

United Airlines también ha confirmado pérdidas de US$2.114 millones en el primer trimestre del año. De acuerdo con un comunicado emitido por la firma, la mayor parte de la reducción es producto de la cancelación de vuelos con destino a Latinoamérica, debido a las medidas que han adoptado los gobiernos para contener la expansión del virus.

Los resultados informados por las aerolíneas estadounidenses se conocen luego de que el Senado de ese país presentara una serie de peticiones para las firmas aéreas, entre los que se estacó US$25.000 millones en subsidios en efectivo, US$25.000 millones en préstamos no garantizados para aerolíneas de pasajeros y US$8.000 millones para transportistas de carga, informaron diarios internacionales.

A su vez, no hay que dejar de lado que las autoridades europeas han rescatado algunas aerolíneas. El gobierno de Francia dio un apoyo de 7.000 millones de euros (US$7.573 millones) a Air France, mientras que el Gobierno holandés apoyará a KLM con un paquete de entre 2.000 y 4.000 millones de euros (US$2.163 millones y US$4.327 millones).

Otra aerolínea que se sumó a la lista de firmas aéreas que solicitaron ayudas por parte del gobierno en Europa fue Lufthansa. Según información de Bloomberg, la aerolínea “advirtió que se está quedando sin efectivo y que no podrá sobrevivir sin la ayuda estatal de Alemania, Suiza, Austria y Bélgica. Cada uno de esos países contribuyó con exaerolíneas nacionales al grupo de líneas aéreas en expansión, y se están llevando a cabo negociaciones para un paquete de ayuda que podría totalizar 10.000 millones de euros (US$10.800 millones)”.

Este mal momento que atraviesa el sector aéreo también se siente en el segmento del turismo, ya que estimaciones del Consejo Mundial de Viajes y Turismo (Wttc, en inglés), “este rubro podría perder US$2.700 millones por el impacto de la pandemia del covid-19, que también pone en riesgo cerca de 100 millones de puestos de trabajo”, informó Expansión.

Sobre lo anterior, Gloria Guevara, la presidenta del Wttc, precisó que “por eso, es crucial que todos los gobiernos de América Latina ayuden a proteger los viajes y el turismo como la columna vertebral de la economía regional y mundial, que actualmente se encuentra en una lucha por la supervivencia, hasta con 75 millones de empleos en riesgo inmediato de desaparecer”, agregó.

LOS CONTRASTES

  • Gloria Guevara Manzo Presidenta y CEO del Wttc

    “Es crucial que todos los gobiernos de América Latina ayuden a proteger los viajes y el turismo como la columna vertebral de la economía regional y mundial”.

  • Luis Felipe de OliveiraDirector Ejecutivo & CEO de Alta

    “Estamos enfrentando un escenario sumamente complejo, en el que alrededor de 50% de los costos fijos de las aerolíneas se mantiene intacto, mientras no perciben ningún ingreso”.

Esta reducción llama la atención de los analistas ya que con base en datos de Wttc, este rubro generó ingresos por más de US$298 billones y contribuyó con 16,9 millones de empleos en la región en 2019, siendo Argentina, Estados Unidos y Brasil, los países que registraron más arribos con 20%, 14% y 6%, respectivamente.

Con base en esta situación, investigadores de Ostelea, School of Tourism & Hospitality aseguraron que en este punto es crucial “el trabajo coordinado entre los diferentes ‘jugadores’ como aerolíneas, hoteles, agencias de viajes y gobiernos, para elaborar estrategias conjuntas y robustas, es un paso imperativo para una apertura exitosa” la cual se espera el otro mes.

El llamado de Alta por el panorama en Argentina para las aerolíneas
De acuerdo con información compartida por Alta, Iata y Acilac, la Resolución 144/2020 (Autorización Transporte de Pasajeros) que restringe la operación de la aviación en Argentina hasta el 1 de septiembre de 2020 pone en riesgo sector de viajes y turismo en ese país. Según el documento, “el riesgo de supervivencia que enfrentarán las aerolíneas bajo esta resolución pone en peligro miles de empleos en el país, la conectividad de Argentina con el mundo y e bienestar económico de la nación”.