La coyuntura actual tiene tres escenarios que deben ser analizados a la hora de reactivar los mercados en medio del Covid-19

Paola Andrea Vargas Rubio - pvargas@larepublica.com.co

Frases como ‘si no nos mata el virus, moriremos de hambre’ o ‘mata más la pandemia de la pobreza’ se han popularizado en países como Colombia, Ecuador y otras naciones de Latinoamérica en los últimos días producto de las medidas de aislamiento que han decretado los gobiernos para contener el brote del virus que ya ha cobrado la vida de más de 130.000 personas alrededor del mundo.

A medida que pasan los días, se escuchan más y más voces que le piden a las autoridades trazar hojas de ruta para reactivar los mercados y continuar con la lucha contra la expansión del virus. Estas peticiones le suponen al gobierno encontrar estrategias, más allá de las cuarentenas, que les permitan detener el virus sin poner en riesgo las economías nacionales.

Sobre cómo lograr los objetivos anteriores ya hay varios estudios como el que publicó recientemente McKinsey & Company en el que se parte de que la crisis tiene tres fases: primera, suprimir el virus y apoyar a los afectados; segunda, reabrir la economía y contener el virus; y tercera, estabilizar, recuperar y transformar. Cada uno de estos momentos deben ser leídos con base en el comportamiento del número de casos y el crecimiento del PIB, tal como lo muestra el gráfico.

Antes de reabrir las economías, los gobiernos deberán ralentizar la propagación del virus antes de abrir sectores de la economía y tendrán que contar con sistemas de salud pública suficientemente fuertes para detectar y responder a los casos de contagio, señala el documento de McKinsey & Company que también aclara que a la hora de evaluar los sistemas de salud antes de reiniciar la economía se deberá determinar cuál es la efectividad de
los sistemas existentes para detectar, gestionar y prevenir nuevos casos.

Esta análisis se debe llevar a cabo con base en la capacidad médica suficiente, las posibilidades de realizar pruebas de diagnóstico con tiempos cortos, en los mecanismos para identificar y aislar eficazmente casos y contactos, incluidas herramientas digitales para el intercambio de información crítica en tiempo real, los recursos médicos adecuados y la educación de la ciudadanía, citó la consultora.

Las recomendaciones anteriores tienen como fin que las autoridades tengan las herramientas necesarias para dibujar el camino que les permitirá dejar de depender de los aislamientos como única vacuna contra el virus y salvar las cuentas de cada nación. Teniendo esto en mente, los líderes deberán en el primer escenario suprimir el virus lo más rápido posible y apoyar a las personas y empresas afectadas por bloqueos.

Para completar los objetivos de esta fase con éxito es necesario que los gobiernos, por ejemplo, extiendan el plazo de pago de obligaciones financieras y tributarias para las Pyme, dado que aportan con la mayor parte de los empleos y que de manera organizada se suministren las ayudas en materia de alimentos a las familias vulnerables, dijo Juan Carlos Ocampo, coordinador de Economía en la Universidad Privada del Norte de Perú.

En el segundo periodo de la crisis, McKinsey & Company señala que los líderes tendrán que ampliar la capacidad de tratamiento y pruebas para detectar los casos de Covid-19 en sus países y deberán preparar planes que permitan volver a trabajar de manera segura cuando el virus disminuya.

Este es uno de los puntos cruciales al reactivar la economía, según David Nieto Martínez, docente y coordinador del área financiera de la Facultad de Ciencias Económicas y Administrativas de la Universidad El Bosque, comentó que, por ejemplo, “se deben tener disponibles espacios suficientes para poder contener el brote si se presenta algún pico. El número de lugares debe ser acorde a las proyecciones”.

Luego de tener aspectos como el anterior resueltos y la propagación del virus controlada, las autoridades podrán pasar a la tercera fase, según el documento de McKinsey & Company. En este ciclo, las autoridades tendrán que trabajar en encontrar un mejor tratamiento, medicamentos, vacunas para el virus, prepárese para acelerar la recuperación de la economía e implementar medidas de transformación.

Algunas de las medidas que se podrían aplicar durante el proceso son categorizar regiones de acuerdo con la matriz de respuesta local para el Covid-19, utilizar un enfoque gradual para abrir la economía, definir la viabilidad de desbloquear o reactivar sectores económicos en diferentes regiones con lógica de sprint o basada en olas y asegurar medidas transversales y relacionadas con la salud para controlar con éxito la tasa de transmisión o continuar aumentando la capacidad del sistema de salud.

LOS CONTRASTES

  • Raúl ÁvilaExperto en empresas

    “Cuando se logre estabilizar la pandemia, se podría empezar a reanudar la actividad productiva. Por ejemplo, a finales de diciembre algunos sectores se empezarán a recuperar”.

  • Juan Carlos OcampoCoordinador de Economía de la Universidad Privada del Norte

    “Para mitigar el choque de la pandemia en la primera etapa se debe, por ejemplo, extender el plazo de pago de obligaciones financieras y tributarias a las Pyme, ya que generan la mayoría de empleos”.

Al categorizar las medidas por región se necesitará conocer la respuesta del sistema de salud en cada zona, mientras que para reactivar sectores se necesitará que estos cumplan con protocolos de salud. Además, la firma recomienda que los gobiernos prioricen sectores en función de su economía  y el riesgo inherente de transmisión. Además, se debe trabajar con los sectores para que apliquen una serie de medidas como trabajo remoto si es posible, llevar a cabo controles de temperatura, garantizar una distancia mínima de 1,5 metros entre dos personas, llevar a cabo controles aleatorios en todos los
sectores para verificar el acatamiento de las normas, entre otras estrategias que podrían brindarle mayor confianza a los empleados en el ambiente laboral.

Según McKinsey & Company, hay algunos sectores que deberían estar abiertos en todo momento. Esto son: salud, transporte público, servicios públicos, información y comunicaciones, agricultura, servicios nancieros y de seguros, aministración pública y defensa y manufactura.

Para que todo el proceso anterior tenga éxito, los países deberán establecer medidas transversales relacionadas con la salud para apoyar la implementación de la reactivación. Deberán generar campañas de información, fortalecer los sistemas de información del virus en tiempo real, mejora la capacidad del sistema para rastrear cadenas de transmisión, multiplicar pruebas aplicadas y otras medidas acordes a la evolución de la pandemia. La educación de los ciudadanos es clave en este proceso, concluye el documento.

Lo que recomienda la consultora para la categorización regional
De acuerdo con McKinsey & Company, las autoridades deberían elaborar una matriz en la que se tengan en cuenta aspectos como el grado de expansión del virus vs. la respuesta que ha tenido el sistema de salud por regiones. Esto permitirá tomar decisiones con enfoques más exactos. Por ejemplo, aquellas zonas donde se concluya que las medidas de bloqueo obligatorias disminuyeron la propagación del Covid-19, se podrá empezar a reabrir la economía paso a paso.

Este tipo de análisis les permitirá a los gobiernos entender que "las regiones con altas tasas de transmisión deben tener claro que el reinicio de la actividad económica conduciría invariablemente a un aumento de la propagación. Las cifras de casos y, aún más importante, de hospitalizaciones, deben ser suficientemente bajas para que el sistema sanitario pueda manejarlos individualmente y no a través de medidas masivas", según la publicación.