miércoles, 30 de octubre de 2013
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Gabriel Forero Oliveros - gforero@larepublica.com.co

Los ánimos de los mandatarios de la Unión Europea están caldeados con la administración de Barack Obama, puesto que se enteraron de que la Agencia Nacional de Seguridad de Estados Unidos, NSA, podría haber intervenido sus celulares y correos electrónicos. Sin embargo, analistas coinciden en indicar que la pelea no pasará de la escaramuza diplomática.

El posible caso de espionaje se dio a conocer debido a información suministrada por el exanalista de la NSA, Edwan Snowden, quien habría dicho que Estados Unidos escuchó las conversaciones de dirigentes extranjeros entre los que se encuentran la canciller de Alemania, Angela Merkel, y el presidente español Mariano Rajoy.

Estas sospechas han causado que algunos dirigentes se pronuncien al respecto tal y como pasó con Steffen Seibert, portavoz de la jefa de Gobierno alemán, quien aseguró que Merkel se comunicó directamente con Obama, para que le aclarara inmediatamente el episodio, pues de comprobarse se “incurriría en un grave problema que afectaría la confianza”.

Frente a estos señalamientos, Jay Carney, vocero de la administración estadounidense, afirmó que el país “no vigila ni vigilará las comunicaciones de la canciller”, contestando a las acusaciones que ahora desembocan en un panorama diplomático que está con cierta expectativa.

Con este episodio de fondo, Diego Ochoa, especialista en mercado de capitales y docente de la Universidad Externado de Colombia, afirmó que no habrán sacudones económicos a partir de estos cruces de palabras, pues los inconvenientes se pueden arreglar a través de mecanismos políticos. No obstante, indicó que “el tráfico de datos sí podría ser presa de reformas y medidas, adelantadas por la Unión Europea, que evitarían el libre acceso de compañías de telecomunicaciones estadounidenses, aumentando los costos y el flujo de trabajo”. Esta apreciación supone un posible impacto en el devenir de las empresas que intervienen en el flujo de información, quienes verían un nuevo pago, similar al de un arancel, para continuar en el mercado europeo.

En este punto, es pertinente mencionar que Estados Unidos es el principal mercado de exportaciones de la Unión Europea (UE) según la Organización Mundial del Comercio (OMC). Las cifras de comercio internacional demuestran que Estados Unidos le compra a la UE US$18.613 millones en productos agropecuarios, además de los US$325.163 millones que pertenecen a productos de otra índole. Esta última característica también la comparte el país norteamericano, puesto que estas cifras de flujo comercial acomodan a la Unión Europea, como el principal mercado comercial en productos no agropecuarios con US$210.739 millones.

Por esta estrecha relación, Esteban González, analista de macroeconomía y renta fija de Helm Comisionita de Bolsa, piensa que es poco probable que hayan repercusiones económicas, ya que “la Eurozona presenta signos de recuperación en el último trimestre, mientras que EE.UU. viene de una dificultad fiscal y espera equilibrar su economía, la cual depende del flujo comercial con Europa”, dejando claro que a nadie le conviene una disputa.

Obama prohibiría el espionaje de EE.UU. a aliados

El mandatario de los Estados Unidos tiene pensado dejar de fisgonear los celulares y correos electrónicos de sus principales socios políticos, informó un funcionario de alto rango de la Casa Blanca. Esta medida espera suavizar las últimas conversaciones que el país norteamericano ha sostenido con naciones europeas, quienes están indignadas por el posible espionaje de la NSA, aunque por el lado de Obama advierten que muchos de las interceptaciones podrían haberse dado a espaldas del presidente.

La opinión

Diego Ochoa

Esp. en Mercado de Capitales de la U. Externado

“En estos momentos pesa la seguridad nacional, por tal motivo, un tema de espionaje es muy importante para economías como la alemana, puesto que tiene mucha influencia”.