La deforestación de la selva amazónica de Brasil en 2019 fue peor que lo informado previamente, según datos publicados por el Gobierno

Reuters

El Gobierno de Brasil ha renovado por 30 días un decreto presidencial que permite el despliegue de las fuerzas armadas para combatir el aumento de la deforestación en la Amazonía y proteger la mayor selva tropical del mundo.

La extensión, firmada por el presidente Jair Bolsonaro, fue publicada en la tarde del miércoles en el diario oficial y da al Ejército autoridad sobre las agencias ambientales en la Amazonía.

Brasil desplegó a miles de soldados para proteger a la selva tropical hace un mes, luego de que el Gobierno montó una respuesta inicial a un aumento de la deforestación de cara a la temporada alta de incendios forestales.

La destrucción de la selva, que atrapa enormes cantidades de gases de efecto invernadero y es vital para frenar el calentamiento global, se ha acelerado desde que Bolsonaro asumió el cargo el año pasado con la promesa de flexibilizar las normas ambientales para permitir el desarrollo económico de la región amazónica como una forma de reducir la pobreza.

Los incendios forestales son frecuentes en la temporada seca y los invasores de tierras los suelen usar como una forma rápida de despejar el bosque.

Ambientalistas e investigadores culpan a las políticas de Bolsonaro de alentar a taladores ilegales, agricultores y especuladores de terreno para que despejen la selva.

La deforestación de la selva amazónica de Brasil en 2019 fue peor que lo informado previamente, según datos revisados del Gobierno publicados el martes.

La agencia de investigación espacial de Brasil, INPE, registró 10.129 kilómetros cuadrados de deforestación para su período referencial anual desde agosto 2018 a julio de 2019. Se trata de un área del tamaño del Líbano y representa un incremento de un 34,4% respecto al mismo período del año previo.