Su presidente y CEO, Dennis Muilenberg, asegura que la compañía trabaja en la actualización del software que está bajo sospecha desde la tragedia del vuelo 610 de Lion Air

Expansión - Madrid

"Somos conscientes de que hay vidas que dependen del trabajo que hacemos y nuestros trabajadores asumen esa responsabilidad cada día con un fuerte sentido del compromiso". Con esta frase comienza la carta que el presidente y CEO de Boeing, Dennis Muilenburg, publica hoy a toda página en el Financial Times.

Tras ofrecer su pésame a las familias de los fallecidos en los accidentes de los vuelos 610 de Lion Air (ocurrido en octubre) y 302 de Ethiopean Airlines, Muilenberg asegura que que "la seguridad es clave para Boeing" y explica que está colaborando en las investigaciones abiertas para entender qué provocó los accidentes de los dos aparatos 737 Max y "evitar así futuras tragedias". "Estamos avanzando rápidamente en el trabajo de aprender más sobre lo que le pasó al avión de Ethiopian Airlines y en comprender todos los datos que tenemos de los registros de cabina".

El presidente de Boeing insiste también en que la compañía ha emprendido ya acciones para asegurar la "completa seguridad" de este modelo de avión y que pronto tendrá desarrollada la actualización del software (con un programa de entrenamiento específico para los pilotos) que se encuentra bajo sospecha tras el accidente de Lion Air.

"Toda nuestra plantilla está comprometida con la calidad y la seguridad de los aparatos que diseñamos y producimos. He dedicado toda mi carrera a Boeing (...) Recientemente he pasado tiempo con los trabajadores de nuestro equipo de producción del 737 en Renton y he visto, de primera mano, el orgullo de nuestra gente en relación con el trabajo que realizan y el dolor que estamos todos experimentando a causa de estas dos tragedias", asegura Muilenberg en su carta abierta.