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“Uno de los desafíos más grandes para la OMC es que consiga que su Órgano de Apelaciones funcione correctamente", dijo el directivo

Diario Gestión - Lima

El director general de la Organización Mundial del Comercio (OMC), Roberto Azevedo, quien ha decidido renunciar a su cargo un año antes del término de su mandato, dijo que el mayor reto para la organización es despolitizar la solución de sus problemas más críticos.

El principal, según coinciden sus miembros y observadores externos, es la parálisis en la que se encuentra la última instancia de resolución de disputas comerciales entre países, a causa de la negativa de Estados Unidos de avalar la designación de jueces que completen las plazas vacantes en este órgano.

Sin este mecanismo jurídico, los países pueden entrar en litigios unos contra otros, pero sabiendo que el que pierda no tiene una instancia de apelación en funcionamiento.

“Uno de los desafíos más grandes para la OMC es que consiga que su Órgano de Apelaciones funcione correctamente porque sin él la OMC no puede a su vez cumplir su rol de forma adecuada”, dijo Azevedo en una conferencia de prensa de despedida.

Horas antes, Azevedo pronunció su último discurso ante el Consejo General de la OMC (la instancia más alta de decisión entre las conferencias ministeriales, de carácter bienal) en el que expuso lo que considera los mayores logros de los siete años durante los cuales ha estado al frente a la entidad llamada a vigilar el cumplimiento de los acuerdos que sustentan los intercambios comerciales internacionales.

“Hay que despolitizar las cosas y encontrar soluciones para resolver las diferencias comerciales (entre los países miembros)”, recalcó.

El director general saliente sostuvo que la falta de un mecanismo capaz de hacer cumplir sus dictámenes afecta la negociación misma de nuevos acuerdos o reglamentaciones, ya que nadie puede garantizar que serán respetadas.

“Creo que se debe trabajar de una manera que ayude a reducir las tensiones” comentó Azevedo, sin mencionar a los dos protagonistas del principal foco de confrontación actual en el terreno comercial: Estados Unidos y China.

Azevedo fue elegido director general de la OMC en el 2013 y reelecto en el 2017 para un mandato de debería haber concluido el próximo año, pero hace algunas semanas anunció su voluntad de abandonar el cargo, en medio de la crisis sanitaria global causada por el coronavirus y que ha tenido un fuerte impacto también en el comercio.

La justificación de Azevedo es que no quería que la búsqueda de su sucesor en el 2021 coincidiera con la conferencia ministerial que tendrá lugar en Kazajistán, un evento en el que los 164 miembros de la organización deben concentrarse plenamente, según ha dicho.

De su gestión, Azevedo -elegido al cargo cuando se desempeñaba como embajador de Brasil ante la OMC- destacó los acuerdos para la facilitación del comercio internacional (destinado a reducir trabas burocráticas) y para la eliminación de los subsidios a las exportaciones agrícolas.

Sin embargo, los candidatos a suceder han tenido en las últimas semanas opiniones mucho más duras de su gestión y han afirmado que deja a la OMC en una profunda crisis.

“Conseguimos hacer todo lo que era posible y no ahorramos esfuerzos en ello. Hicimos lo que se podía esperar de manera razonable”, declaró.

Ocho candidatos aspiran a la dirección general de la OMC: el británico Liam Fox, Jesús Seade (México). Ngozi Okonjo-Iweala (Nigeria), Abdel-Hamid Mamdouh (Egipto), Amina Mohamed (Kenía), Tudor Ulianovschi (Moldavia). Yoo Myung-hee (Corea del Sur) y Mohammad Maziad Al-Tuwaijri (Arabía Saudí).

Los candidatos tendrán hasta el próximo 7 de setiembre para hacer sus campañas y buscar apoyos entre los gobiernos, y se espera que a más tardar dos meses después se produzca la elección de uno de ellos.