sábado, 1 de septiembre de 2012
La República Más
  • Agregue a sus temas de interés

Reuters

Los consumidores españoles, escasos de efectivo, y los dueños de pequeños negocios se resignaron el sábado a hacer más sacrificios ante el alza en el costo de la vida cotidiana, puesto que las cuentas de teléfono y calefacción, la ropa y los libros escolares son ahora más caros por el aumento del IVA.

El Gobierno conservador de Mariano Rajoy subió en tres puntos porcentuales, hasta el 21 por ciento, la tasa general del IVA como parte de un programa de austeridad con el que espera recortar el déficit público en 65.000 millones de euros hasta 2014 y evitar que el país pida un rescate internacional total.

Pero muchos españoles, que ya han visto cómo el país tuvo que solicitar ayuda financiera para sus bancos y donde casi una de cada cuatro personas están desempleadas, temen que esta medida sólo agrave la segunda recesión en tres años.

"Tengo hijos, mi mujer está enferma y no puede trabajar así que la subida del IVA nos va a afectar muchísimo pero ¿qué más nos toca? El Gobierno da estas medidas y nos toca acatar", dijo Carlos Asis Alema, que hacía la compra el sábado en el Mercado de Las Ventas, en el centro de Madrid.

Asis Alema dijo que sus ingresos como pintor de casas eran bajos y que el alza de impuestos tendría un gran impacto en su familia.

La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), estima tras la aplicación de la medida tributaria el gasto promedio familiar se incrementaría en 470 euros al año.
Algunas grandes empresas como Inditex, propietaria de la cadena de ropa Zara, y los supermercados Mercadona dijeron que no repercutirían el incremento de los costos a sus clientes.

Entre los pequeños negocios, sin embargo, hay preocupación por su futuro ya que no pueden reducir sus márgenes como hacen las grandes firmas y ven cómo sus ventas han caído mensualmente desde hace dos años.

Mirardo Moya Cota, que trabaja en una tintorería que también realiza arreglos de ropa en el Mercado de Las Ventas, dijo que el negocio había tenido que subir los precios.
Y aunque individualmente los precios no parecen mucho más altos, todo suma, añadió. "Me parece fatal, nos daña a todos, sobre todo a los que somos de clase más baja", dijo una mujer que no quiso ser identificada, ante el mostrador de una carnicería. El IVA sobre la carne, que tenía tasa reducida, pasó del 8 al 10%.

Los impagos de créditos al consumo e hipotecas se han disparado en España, así como los desalojos de viviendas, mientras que las empresas y el sector público han recortado los sueldos.

El Gobierno no espera una recuperación económica hasta principios del año que viene y la creación de empleo podría tardar varios años en recuperarse.