La compañía ha destruido US$ 40.000 millones en valor bursátil desde el estreno de los nuevos aparatos.

Expansión - Madrid

El iPhone 8 empieza a venderse con pocas expectativas. Desde que presentó los nuevos teléfonos, la compañía pierde US$ 40.000 millones en Wall Street.

Apple ha puesto hoy en venta el nuevo iPhone 8, uno de los tres teléfonos que la compañía presentó hace diez días. El estreno, sin embargo, ha sido gélido puesto que el modelo es incapaz de competir con las expectativas del iPhone X, el teléfono más caro que ha lanzado Apple en su historia y que no saldrá al mercado hasta octubre.

Así, el iPhone 8 nacía ya como un móvil de segunda categoría, marcado también por la ausencia de colas en las tiendas. Por si fuera poco, llovía en Bolsa. Apple encadena tres jornadas consecutivas de caídas que le han hecho perder más de 3% de su valor desde el miércoles, cuando reconoció problemas de conectividad en el Apple Watch 3 que han llevado a algunos expertos a no recomendar el producto.

Además, un analista aseguró entonces que la demanda del iPhone 8 está siendo sustancialmente menor a la de anteriores modelos, lo que parece confirmarse hoy.

Desde que Apple presentó los nuevos aparatos, ha perdido US$40.000 millones en Bolsa, equivalentes a 5% de su valor y US$10 menos por acción.

Su capitalización ha quedado bastante por debajo de los US$ 800.000 millones y el billón de dólares que algunos analistas creen que alcanzará algún día en Wall Street es una cifra cada vez más lejana.

Tim Cook, presidente de Apple, mantiene, pese a todo, un optimismo inquebrantable. En declaraciones a la cadena CNBC, asegura que "no puede estar más feliz" con el lanzamiento de los nuevos iPhone e iWatch, de los que asegura que se han agotado en algunas tiendas.