El estudio internacional publicó el Índice de Complejidad Corporativa 2020, donde seis de los diez primeros países son latinoamericanos

Laura Sofía Solórzano C - lsolorzano@larepublica.com.co

Una vez más los países de América Latina tienen algo en común y, esta vez, seis de ellos, se encuentran en las jurisdicciones más complejas para hacer negocios según el Índice Global de Competitividad corporativa 2020 elaborado por TMF Group.

El estudio, que se realiza desde 2013 y explora los factores que contribuyen al éxito o fracaso de los negocios internacionales en la escena global, recogió la información de 77 jurisdicciones y analizó la complejidad de sus entornos basándose en su legislación, procedimientos contables, cumplimiento, regímenes fiscales, normas de recursos humanos (RR.HH.) y procedimientos de nómina.

En cuanto a los hallazgos, el informe contempla que las 10 jurisdicciones más complejas son Indonesia, Brasil, Argentina, Bolivia, Grecia, China, Nicaragua, Colombia, Malasia y Ecuador. (Ver gráfico)

Siete de estos 10 primeros puestos se los llevan países de la región que, según el informe, representan un mayor reto para los inversionistas. En este listado, Colombia se ubica en el octavo lugar por factores como una difícil regulación fiscal, el panorama tributario y una brecha tecnológica frente a los trámites digitales en materia de impuestos.

El informe de TMF Group señala que nuestra nación funciona por medio de una estructura regionalizada de alrededor 1.100 municipios que tienen sus propias reglas y prácticas, por lo que las multinacionales deben prestar atención especial a las regulaciones para evitar ser objeto de multas.

LOS CONTRASTES

  • José Luis JerezDocente Derecho Internacional U. Sabana

    “La brecha existente en la adopción de nuevas tecnologías, hace más difícil contar con un ambiente idóneo para el establecimiento de nuevas empresas”.

  • Daniela DíazDirectora General TMF Group en Colombia

    “Aunque Colombia ha logrado evolucionar en una agenda que mejora el entorno empresarial, las empresas deben ser muy cuidadosas y calcular el costo de sus impuestos”.

José Luis Jerez, profesor de derecho Internacional de la Escuela Internacional de Ciencias Económicas y Administrativas de la Universidad de La Sabana, señaló que “un primer paso para hacer menos complejo, para las empresas, el cálculo de sus tributos es la estandarización y simplificación de las reglas a nivel regional”.

El documento señala que frente a la competitividad corporativa hay varios puntos a mejorar, como el panorama tributario del país que puede llegar a ser complejo para las empresas debido a que suele haber una reforma tributaria anual, y esto puede afectar las empresas nacionales e internacionales.

“Si bien el país ha avanzado mucho hacia un mejor control en el lavado de activos, es importante balancear este control con la promoción del ingreso de capitales extranjeros de origen legal”, añadió Jerez.

Además, se reiteran los riesgos de las penalizaciones que pueden llegar a significar 28% de interés sobre los impuestos mal calculados. “Cualquier pago en defecto al fisco también estará sujeto a tasas de interés altas hasta que se haya corregido el error”, añadió Daniela Díaz, de TMF Colombia.

Sin embargo, no todo el panorama es oscuro pues TMF afirma que el país cuenta con factores positivos como las políticas para promover su fuerza laboral y promover el empleo juvenil.

Sobre Brasil, que aparece en segundo lugar y es el primer país de América Latina en el ranking, el documento señala que su complejidad se debe principalmente a las normas sobre contabilidad e impuestos, en el que las empresas deben cumplir con tres niveles de regulaciones fiscales: la municipal, estatal y federal.

Dentro del estudio entregado por la firma, también se dieron a conocer los países que son considerados los de menor complejidad al momento de cerrar acuerdos comerciales entre las compañías. Mauricio, Islas Caimán, Irlanda, El Salvador y Países Bajos son algunas de las jurisdicciones que tienen un entorno más favorable para los empresarios por cuestiones de estabilidad en sus entornos políticos, económicos y sociales.

A pesar de este panorama, TMF Group aclara que después de las crisis económicas ocasionadas por la pandemia del covid-19, se podría evidenciar un impulso en los negocios globales y “los organismos internacionales podrían intensificar las medidas para coordinar y regular el comercio transfronterizo”.

Así se analiza el origen de los trabajadores

TMF Group estudió la estandarización global y la permanencia de las prácticas locales en las jurisdicciones analizadas y encontró que en lo que respecta a contratación, menos de un tercio de las jurisdicciones requiere que al menos un director sea de origen local. Además, explicó que en las regiones se permite que los directores sean extranjeros para estimular la inversión foránea. Por otro lado, según el informe, 61% de las jurisdicciones tiene reglas sobre los países de origen de sus posibles trabajadores.