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Para hacerse una idea, cada libra adicional de cotización del metal aporta alrededor de US$50 millones en ingresos al Fisco Nacional

Diario Financiero - Santiago

Buenas noticias recibió hoy la economía chilena. Por primera vez desde el 2018, el precio del cobre cerró sobre los US$3 la libra en la Bolsa de Metales de Londres. Este hecho no pasó desapercibido para los analistas, ya que una mayor cotización del metal rojo tiene implicancias de primer orden en las golpeadas finanzas públicas chilenas, ad portas de la presentación del proyecto de ley Presupuestos de 2021, a fines de septiembre.

Para hacerse una idea, cálculos privados estiman de que cada centavo de mayor cotización del metal rojo le significa al Fisco alrededor de US$50 millones de mayores ingresos, pero se advierte que el impacto dependerá de su persistencia.

Esto, en un contexto en que la crisis sanitaria ha obligado al Gobierno a expandir el gasto fiscal un 11,4%, lo que se conjuga con una contracción de la actividad que implicará un desplome de 11,6% en los ingresos estatales en el actual ejercicio.

¿Cuál es la apuesta del Ministerio de Hacienda? El erario de este año se elaboró proyectando una caída del PIB de 6,5%, con una cotización promedio del cobre de US$2,48 la libra, lo que derivará en un déficit efectivo equivalente al 9,6% del Producto, el mayor en casi 40 años. Para el próximo, la cartera anticipa que la economía repuntará un 5,5%, con la libra del metal rojo transándose en promedio en US$2,6 y un gasto expandiéndose un 5,6%. Con ello, el saldo negativo del sector público se reduciría a 4,2% del PIB.

“Considerando que por cada centavo de dólar más o menos los ingresos fiscales aumentan (o bajan) US$40 millones y Hacienda estima un precio de US$2,48 la libra para este año, un precio de US$3 podría significar un aumento de poco más de US$2.000 millones de ingresos fiscales por esta vía” para 2021, estima la economista jefe de Banchile Inversiones, Carolina Grünwald.

De mantenerse el actual nivel, estima que el déficit efectivo se reduciría en una décima, a 9,5% este año, mientras que para el 2021 la mejoría sería de un punto, a 3,5% del Producto.

Eso sí aclara que es un supuesto difícil de cumplir, dado que estamos en agosto y se necesita que el valor del metal rojo se mantenga sostenidamente en estos niveles.

Según los cálculos del gerente de Estudios de Gemines, Alejandro Fernández, para el próximo año se podrían generar ingresos fiscales adicionales por US$2.400 millones, lo que resulta de la diferencia entre el promedio esperado por Hacienda y la posible mantención del metal en los precios actuales. Esto significa que, con todo lo demás constante, el déficit, para este año podría llegar a 9% del PIB, mientras que para el próximo se reduciría a 3,3% del Producto.

Para la economista senior de LyD, Macarena García, una mayor cotización de US$0,4 del metal rojo “podría implicar una mayor recaudación tributaria de aproximadamente US$1.000 millones, por mayores transferencias de Codelco y de la minería privada”. Con ello, el déficit fiscal para este año se ajustaría a 9,4% y a 3,8% para el siguiente.

En el caso hipotético que el precio se mantuviera desde ahora y hasta fines del próximo año en US$3 la libra, esto implicaría del orden de US$600 millones de mayores ingresos fiscales este año y cerca de US$1.000 millones el próximo año”, calcula el coordinador de macroeconomía de Clapes UC, Hermann González. Con ello los déficit fiscales se reducirián 0,25 puntos del PIB para este año y 0,4 puntos para el próximo.

En tanto, la directora del Centro de Estudios Financieros de ESE Business School de la U. de Los Andes, Cecilia Cifuentes, estima que si el precio del cobre se mantiene en US$3 hasta fines de 2021, significaría que este año se recibirían US$1.500 millones por sobre lo que proyectó Hacienda en junio. Ello se traduciría en reducir el déficit fiscal “en algo más de 1/2 punto del PIB”. Para 2021 habría ingresos adicionales por aproximadamente US$2.400 aproximadamente, situando el saldo negativo del Fisco en 3,2% del Producto. Pero advierte que “esos mayores ingresos se traducirán en mayores presiones de gasto”.

Más cauto es el economista jefe de de STF Capital, Sergio Godoy, para quien el impacto positivo del cobre en el déficit no será “muy grande”. No obstante aquello, para el 2021 la incidencia “puede ser mucho más relevante si el precio actual se sostiene o sube”.

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