La investigación indica que los pagos, estimados en US$ 150 millones, están relacionados con incumplimientos de contratistas

Reuters

Un órgano fiscalizador de México detectó "pagos indebidos" por más de
US$ 150 millones en la construcción de un multimillonario aeropuerto en la capital, que fue cancelada por el presidente Andrés Manuel López Obrador cuando llevaba un 30% de avance.

La suspensión de la obra insignia del gobierno del expresidente Enrique Peña Nieto, fue anunciada por López Obrador tras realizar una consulta popular meses antes de asumir a fines de 2018, tras considerar que su precio era sumamente elevado y estaba plagada de corrupción.

En su lugar, López Obrador inició la edificación de una nueva terminal en terrenos de una base militar cercana a Ciudad de México, prometiendo que sería mucho más económica y que comenzará a operar en 2022.

Las anomalías, que suman 2,864.7 millones de pesos (US$ 152.3 millones), están relacionadas con discrepancias, cálculos incorrectos e incumplimientos de contratistas con diversos proyectos del cancelado aeropuerto, según un informe de la Auditoría Superior de la Federación (ASF), que depende de la Cámara de Diputados.

Uno de los mayores pagos indebidos, por 383 millones de pesos, se debió a que "no se justificó ni acreditó la cantidad de material adicional de tezontle y precarga para colocar un metro cúbico de estos materiales en las pistas 2 y 3".

La ASF dijo en su reporte divulgado el jueves que había solicitado a las autoridades que investiguen los casos a fin de sancionar a los funcionarios involucrados en irregularidades.

El responsable del proyecto de unos US$ 13,000 millones , el estatal Grupo Aeroportuario de la Ciudad de México, no respondió de inmediato a una solicitud de comentarios.