Esto hace parte de las medidas que la Comisión Europea ha propuesto dentro de su paquete sobre turismo y transportes

Expansión - Madrid

Las compañías aéreas podrán vender todos sus asientos, sin necesidad de dejar la butaca del medio libre. Para ello, los pasajeros deberán utilizar una mascarilla a bordo y durante su estancia en el aeropuerto.

Esta es una de las medidas que la Comisión Europea (CE) ha propuesto dentro de su paquete sobre turismo y transportes, con recomendaciones con la intención de ir levantando poco a poco las restricciones de los desplazamientos e incentivar una campaña turística, que el sector teme que pueda ser desastrosa.

El documento aborda el restablecimiento seguro de la libertad de movimiento y el levantamiento de los controles de fronteras; la reanudación de los servicios de transporte en la UE a la vez que se protege la salud de los pasajeros y de los trabajadores del transporte; la vuelta a la normalidad de los servicios turísticos, y los bonos para los consumidores afectados por servicios no prestados (como la venta de billetes).

En general, la Comisión Europea propone un restablecimiento gradual y coordinado, en el que "las opciones de seguridad segura" primen sobre "medidas generales de prohibición que llevan a la parálisis de los servicios de transporte" en la UE, según el documento presentado esta mañana por la vicepresidenta ejecutiva de la CE Margrethe Vestager.

Por ejemplo, cuando sea posible, se recomienda comprar el billete online. En el viaje, se aconseja realizar la facturación anticipada y de forma electrónica, llegar pronto al aeropuerto (o estación) y respetar una distancia social de entre 1,5 y 2 metros, además de usar mascarilla. La Comisión aconseja a los operadores que se organicen para que haya geles hidroalcohólicos, que se eviten multitudes y establecer medidas en los controles.

En el viaje, debe tenerse en cuenta que se podrá obligar a usar mascarilla (algo que las aerolíneas ya dan por hecho) y se facultará a los operadores a no vender comida ni bebida para evitar el contacto tanto como sea posible. Se pide extremar las medidas de higiene y de limpieza.

A la llegada al destino, la Comisión Europea no dice nada sobre la obligación de guardar una cuarentena, como la que quiere imponer España mientras dure el estado de alarma. Sí que recomienda mantener la distancia de seguridad y respetar las medidas higiénicas, como usar mascarillas, lavarse las manos y estornudar o toser en el codo o o en un pañuelo.

La Comisión "recomienda" que "al menos durante la fase inicial de relajación de las restricciones, el número de pasajeros se reduzca en todos los transportes. También pide que la facturación, el embarque y el desembarque de los transportes se organice para evitar que los pasajeros se crucen.

Además, Bruselas ve "crucial" que las medidas que se apliquen en todos los países sean "equivalentes" para "evitar que viajar se convierta en una actividad casi imposible". Para ello, pide usar estándares equivalentes y aplicar reciprocidad entre países.

Propone tres fases para recuperar la actividad
En este sentido, la Comisión Europea propone tres fases para recuperar progresivamente la actividad en los transportes. La fase 0, la actual, se mantienen restricciones para los viajes no esenciales. En la etapa 1, las restricciones y los controles de seguridad se levantarán poco a poco entre regiones, áreas y Estados miembro que tengan una situación epidemiológica similar; se podrá viajar por motivos profesionales y personales, así como para hacer turismo. En la fase 2 se permitirían ya todos los desplazamientos dentro de la UE, pero manteniendo as "necesarias medidas sanitarias". La CE advierte de que el paso entre etapas puede ser flexible, pero que puede haber retrocesos si la situación empeorar.

En las próximas semanas, El Centro Europeo para el Control y Prevención de Enfermedades (Ecdc, por sus siglas en inglés) y la Agencia Espacial de Seguridad Aérea (Easa) publicarán una guía para facilitar esa coordinación entre autoridades de aviación, aerolíneas, aeropuertos y otros actores.

Sobre el reintegro de los billetes adquiridos, la CE mantiene el derecho de los usuarios a recuperar el importe en metálico, pero anima a las aerolíneas a plantear una política de bonos atractiva con el objetivo de no drenar su caja, reducir su liquidez y no poner en riesgo su continuidad.

Para ello, recomienda que los 'vouchers' tengan una validez de al menos doce meses, que se reembolsarían íntegramente a los catorce días siguientes si finalmente no se usa.En el caso de que la venta se haya hecho mediante una agencia o intermediario, será el transportista el que indique a ese intermediario cómo puede recuperar el importe.