Las miradas de los inversores se centran en sectores especialmente sensibles a la inestabilidad política

Expansión - Madrid

La Bolsa española afronta una última semana del año mucho más complicada aún de lo esperado. Los mercados habían confiado en un resultado electoral que permitiera rebajar la tensión en Cataluña. Los partidos independentistas han perdido votos y escaños respecto a las anteriores elecciones, pero conservan la mayoría en el Parlamento catalán, el escenario más temido por las firmas internacionales de inversión. La inestabilidad política no sólo no se rebaja. El resultado electoral aumenta si cabe la incertidumbre, uno de los mayores enemigos de los inversores.

La reacción no se hace esperar. El Ibex cotiza con caídas superiores al punto porcentual. En los futuros, antes de la apertura, llegaron a alcanzar 2%. Los descensos deparan mínimos intradía por debajo de los 10.200 puntos, y reducen la revalorización acumulada en el año por debajo del umbral de 10%.

Las últimas jornadas de 2017 podrían confirmar a la Bolsa española como una de las menos alcistas del año en la eurozona. Este freno se activó sobre todo a raíz del aumento de la tensión por el desafío independentista en Cataluña, una incertidumbre que perdurará en el arranque de 2018.

Como ya sucediera en meses anteriores, en especial antes de la aplicación del artículo 155 de la Constitución, las miradas de los inversores se centran en sectores especialmente sensibles a la inestabilidad política. En este apartado destacan los bancos, presionados además por el deterioro que registra la deuda pública española. CaixaBank y Banco Sabadell lideran las pérdidas del Ibex, con descensos próximos a 3%. CaixaBank borra con creces 2% de avance que logró ayer, y pierde el umbral de los 4 euros (US$4,75) por acción.

Las presiones bajistas hacen mella también en Banco Sabadell, a pesar de comunicar, antes de la apertura, que ha completado la venta de 100% de su negocio de gestión hotelera, HI Partners Holdco Value Added, a Halley Bidco.

Los dos grandes del sector, Santander y Bbva, reducen sus ganancias en el año por debajo de 20%. Al margen de la banca, las bajadas alcanzan a valores como Aena y Colonial. Las ventas que refleja la deuda pública española enfrían los amagos de subidas en las empresas eléctricas. Dos valores defensivos como Enagás y Red Eléctrica destacan entre los más resistentes a los descensos en el Ibex.

Los inversores de la Bolsa española se ven forzados a vigilar de cerca las ventas que se abren paso en la deuda pública. El interés exigido al bono español a diez años repunta hasta alcanzar el nivel de 1,5%, mientras que la prima de riesgo, después de desinflarse en las últimas sesiones al borde de los 100 puntos básicos, cotiza más cerca de los 110 puntos. Al cierre de ayer se limitaba a 105 puntos.

La inestabilidad política en Cataluña se deja notar, sensiblemente, en el mercado de divisas. El euro activa el freno, anclado en los US$1,18, después de cotizar en las últimas sesiones al borde del nivel de los US$1,19. Su evolución podría alterarse a lo largo de la jornada por la oleada de datos macro que se publicará en EE.UU. Hasta entonces, en su cruce con la libra, el euro se sitúa en los 88 peniques.

Las Bolsas europeas se unen a las dudas, pero con recortes mucho más suaves que los que registra el Ibex. El Dax alemán intenta mantener su colchón por encima de los 13.000 puntos, mientras que la Bolsa de Londres ha tocado nuevos máximos históricos, por encima de los 7.600 puntos, antes del cierre de la sesión. Los movimientos corporativos continúan en la recta final del ejercicio. La farmacéutica Roche ha adquirido Ignyta, especializada en tratamientos anticancerígenos, por US$1.700 millones. En el sector asegurador, Allianz intenta hacerse con el control de las acciones que aún no controla de Euler Hermes. Las subidas cobran fuerza en la empresa de satélites Eutelsat, alentada por la mejora de recomendación de Kepler Cheuvreux, que apuesta ahora por 'comprar' sus acciones.

A falta de una semana parar cerrar el ejercicio, el precio del petróleo cotiza cerca de sus máximos de dos años y medio. El barril de Brent roza los US$65, pendiente de la noticias sobre la próxima normalización en el oleoducto Forties, clave para el suministro en Reino Unido. El barril tipo West Texas, de referencia en EE.UU., cotiza también en zona de máximos de 2015, al filo de los US$58.