Con la coyuntura que se vive, los expertos recomiendan analizar primero sus finanzas personales y tener presente su estabilidad económica en el mediano y largo plazo

Johana Lorduy

Al momento de querer adquirir un vehículo, hay quienes se preguntan cuál es la mejor opción: si recurrir a un crédito o un plan de ahorro programado. No obstante, antes de dar este paso es muy importante no solo tener en cuenta cómo funcionan estas dos modalidades, sino también cuál aplica a sus condiciones actuales.

Con la coyuntura que se vive, los expertos recomiendan analizar primero sus finanzas personales y tener presente su estabilidad económica en el mediano y largo plazo. Seguido de esto, si necesita adquirir el bien de manera inmediata y cuenta con el historial crediticio, capacidad de pago y endeudamiento para adquirir un préstamo puede irse por la alternativa del crédito.

Pero si no necesita el vehículo de forma inmediata y además cuenta con ingresos variables, los plantes de autofinanciamiento comercial o también conocidos como Planes de Ahorro Programado son un buen sistema.

Cabe destacar que en esta modalidad, el plan se hace de acuerdo con los objetivos del solicitante donde se especifican la frecuencia y cantidad a aportar.

Es importante conocer que, a diferencia de una cuenta de ahorro, no es posible el retiro del dinero antes del tiempo pactado en el plan y este deberá ser usado para el fin propuesto, ya que está sujeto a restricciones acordadas en el contrato. Además, esto evitará convertir los ahorros en plata de bolsillo.

Tenga en cuenta, que el capital que se reúna permanecerá administrado por una fiduciaria y se cobrará una cuota de inscripción y una de manejo o de administración. Esta alternativa podría ser 22% menor en costos financieros en comparación a los créditos.

De acuerdo con Leopoldo Romero, presidente de Chevyplan, momentos como los que estamos viendo son de mucha reflexión alrededor de la planeación financiera.

“En nuestra compañía seguimos acercándonos a los colombianos con ese mensaje: vale la pena ahorrar, vale la pena planear, tiene menores costos financieros y no hay letra menuda. Al final está la disciplina y la constancia para poder ahorrar y cumplir con el objetivo de convertir ese ahorro en tener un vehículo propio”, agregó.

Si usted es de los que piensa que en la planeación está el placer de adquirir un bien, antes de aventurarse realice un sondeo en el mercado, ya que hay muchas empresas que se dedican a ofrecer este tipo de planes, pregunte los costos, tiempos y sobre todo los beneficios.