martes, 11 de febrero de 2020

La ciberseguridad es un tema sensible. En el último año, se reportaron más de 25.000 delitos informáticos en Colombia

Daniel A. Materón

El panorama de las fintech en Latinoamérica ha mostrado un crecimiento sostenido durante los últimos cinco años, ubicando a Colombia como el tercer hub de esta industria, después de Brasil y México. Su valor agregado se centra en llegar donde la banca tradicional no llega y aportar a la inclusión y educación financiera, ofreciendo oportunidades a un público que generalmente no tiene acceso o no confía en los sistemas financieros habituales.

Es claro que esto también ha traído nuevos retos a la industria en términos tecnológicos, pues los usuarios exigen ecosistemas digitales estables y seguros, a través de los cuales puedan realizar transacciones monetarias. Y es que para nadie es un secreto que la ciberseguridad es un tema sensible, pues tan solo en el último año se reportaron más de 25.000 delitos informáticos en Colombia y entre los más frecuentes está la suplantación de identidad.
Como resultado de esta situación, desde las fintech estamos haciendo mayores inversiones en seguridad informática para mejorar la experiencia y confianza con nuestros clientes.

Desde RapiCredit, trabajamos constantemente para prevenir el fraude a través de sistemas 100% digitales que nos permiten ofrecer un servicio transparente a nuestros usuarios. Así, y en trabajo conjunto con las entidades financieras, ya hemos evitado alrededor de 9.000 casos de fraude y/o intentos de suplantación.

Demostrando entonces el compromiso que tenemos con la seguridad de nuestros clientes, contamos con una infraestructura tecnológica que está alojada en Amazon Web Services, un servicio en la nube que cumple con los más exigentes estándares de seguridad y la cual está siendo vigilada y monitoreada permanentemente.

Asimismo, nuestra plataforma está diseñada para analizar digitalmente toda la información que recibimos de cada ciudadano como sus datos personales; información de su IP como georeferenciación, lenguaje, moneda, zona horaria, el tipo de conexión, datos de titularidad, entre otros.

Es así como al recopilar toda esta información, la plataforma tiene la capacidad de analizar patrones de comportamiento de los usuarios y así crear alertas si se presentan movimientos inusuales, si usan dominios de correos electrónicos sospechosos, si existen reportes de fraude en otros comercios electrónicos o si los valores promedio de las transacciones son significativamente diferentes, entre otras variables. Todo esto, sin duda, nos permite detectar fraudes y delitos que están próximos a ocurrir.

Bajo todo este panorama de riesgo actual, nuestra prioridad es remediar los impactos operativos que cualquier intento de ataque cibernético pueda causar. Es una tarea en la que trabajamos arduamente para proteger la identidad de nuestros usuarios y así ofrecerles la seguridad que exigen a la hora de realizar sus transacciones financieras.