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FINANZAS PERSONALES ¿Por qué nos cuesta tanto ahorrar?
martes, 13 de mayo de 2014
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Javier Andrés Alzate Montoya

Un colombiano desde que inicia su proceso formativo se entrena para ser parte de un sistema económico que lo único que le enseña es a consumir más no a ahorrar y por ende a invertir. Bajo este escenario, para poder sostener un ritmo de consumo que logre satisfacer los antojos y la premura a lo inmediato, se requiere de una ayuda adicional que ajusté el poder adquisitivo real de cada uno y para ello se han inventado el apalancamiento cómo método para suplir dicha necesidad. Así como vendernos la idea perjudicial que puede ocasionar la costumbre del pago ha contado ante los ojos del sistema financiero.

Cuando las personas me hablan del poder adquisitivo descubro que diariamente están perdiendo la carrera de cien metros planos que les ofrece la inflación. Normalmente suelo usar esta analogía para contextualizar a los oyentes y lectores de mis ejercicios financieros, porque seguramente usted físicamente no se encuentra preparado para sostener una carrera a tope por menos de diez segundos para cubrir dicha distancia y por lo tanto los resultados serán con gran probabilidad una pérdida absoluta si no se entrena adecuadamente. De esta misma forma pasa con su entrenamiento financiero, si no se encuentra en buena forma financieramente hablando, diariamente estará viviendo una pérdida del poder adquisitivo de los recursos económicos que llegan a sus manos y deberá cubrir dichos desbalances con el crédito.

De esta forma, sus cuentas del balance crecen a mayor ritmo por el lado de los pasivos que por el lado de los activos. Esto sin contar que esos activos que ingresan a su balance seguramente serán activos que se deprecian y no generan sino gastos; para hacer un ejemplo sencillo, solo pregúntese ¿qué pasaría si hoy saliera a vender todos sus activos, le darían más recursos de lo que les costaron inicialmente? O ¿esos activos durante el tiempo en el cual usted los tuvo bajo su posesión generaron flujos positivos (me refiero a ingresos)?, si la respuesta es negativa, usted está lleno de activos improductivos que solo abultan sus flujos negativos y por ende los crecientes pasivos que empeoran aun más el panorama.

Por lo tanto, sus flujos de efectivo empiezan a tener una presión mayor que cuasi borran la palabra ahorro en sus cuentas del presupuesto y se hace más difícil cuando se llega a un punto donde se pide un crédito para cubrir otro; esto sin contar, que de manera inesperada empiezan a llegar gastos que no se tenían contemplados y se convierten en prioritarios y de carácter de emergencia como el cambio de la batería del coche, la plomería para una avería en el sistema de drenaje de la casa o una multa de tránsito, por mencionar algunos de los ejemplos que empeoran la asfixia de nuestro flujo de caja. De esta manera, sería una aventura sin retorno tratar de responsabilizar a otro rubro diferente que al mal manejo del crédito y a el afán de querer tenerlo ahora, la culpa de extinguir esa posibilidad de mantener los egresos controlados por debajo de la proporción de los ingresos y por ende la alternativa de generar excedentes que alimenten el rubro del ahorro.

Así pues, puede que usted se este sintiendo perdido en los albores financieros, porque ya donde está, tal vez no hay marcha atrás, sin embargo, permítame darle una excelente noticia, no todo está perdido, la situación actual puede revertirse y se puede abonar el terreno para que renazca la idea del ahorro. Lo importante es que usted esté dispuesto a pagar el precio que se requiere para sanear su situación y a conservar la disciplina que ello conlleva.