martes, 12 de febrero de 2019

Hay una escasa participación del público inversionista

Luis Gabriel Morcillo

A finales de 2018 se realizó el lanzamiento de la Misión del Mercado de Capitales de Colombia, cuyo objetivo principal es reactivar la estancada evolución del mercado de capitales colombiano.

Teniendo en cuenta las calidades y experiencia de los integrantes de la Misión, las expectativas del producto final son altas. En efecto, es una iniciativa de enabling legislation que debe en todo caso ser aterrizada a la actualidad del mercado. Lo anterior implica una gran responsabilidad pues debe recoger las preocupaciones de los actores de la industria, del regulador y del supervisor.

Destrabar las emisiones de valores locales debe ser uno de los propósitos principales a tratar por la Misión. Para lograrlo, más allá de tratar esta materia como un simple asunto regulatorio, la Misión deberá romper los paradigmas existentes en el mercado local. Existe una preocupante percepción de que los elevados costos y las responsabilidades a asumir por los emisores son superiores a los beneficios que resultan de financiarse a través del mercado de valores. Así, la cátedra a potenciales emisores deberá ser un pilar en el plan de trabajo de la Misión para mostrar la verdadera cara de estos procesos, e inculcar que la revelación de información al mercado y el actuar transparente de los emisores son una puerta real a nuevas y eficientes oportunidades de financiación.

Además, la incorporación de un proceso de pedagogía financiera dirigida a personas naturales es también fundamental. La falta de acceso y la compleja distribución de la información sobre los productos existentes en el mercado, se ha traducido en una muy escasa participación del público inversionista en el mercado. Prueba de lo anterior es el desplomo de inversionistas personas naturales en la bolsa, pues para 2012 esta cifra llegaba a más de 1 millón de colombianos y para 2017 ya era inferior a los 700.000.

Para cumplir los objetivos de la Misión también es necesario responder al creciente interés de los inversionistas extranjeros, facilitando los mecanismos transaccionales y fijando reglas claras en los aspectos tributarios específicos de las operaciones bursátiles. El desarrollo de la Alianza del Pacífico es clave en este aspecto para el progreso económico e integral de Colombia en la región.

Otro de los temas que debe estar bajo la lupa de análisis de la Misión es la necesidad de adaptar y armonizar la regulación actual con el rápido desarrollo de las Fintech, que ha permeado el sector financiero global, lo que no puede ser ajeno a la realidad colombiana. Las nuevas tecnologías que pretenden desarrollar el mercado financiero están realmente aquí, y son cada vez más numerosas, por eso espacios como InnovaSFC de la Superfinanciera deben fortalecerse desde la misión.

La formulación de políticas públicas sostenibles y aplicables en el corto plazo, sin lugar a dudas, debe ser el objetivo final de la misión para que Colombia tenga por fin un mercado de capitales competitivo, eficiente e innovador.