Transporte

Apuestas para la movilidad sostenible


LR hace una recopilación de las diferentes apuestas que se están haciendo para mejorar la movilidad en el mundo

La movilidad eléctrica ha sido la gran apuesta de región, pues se calcula que para 2050 haya unos 200 millones de vehículos eléctricos.

José González Bell - jgonzalez@larepublica.com.co

Según estimaciones del Banco Mundial, el transporte produce el equivalente a 15% de las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero (GEI) y si las tendencias se mantienen y no hay acciones urgentes, este porcentaje podría subir a 33% para 2050. América Latina, genera casi 10% de las emisiones mundiales de GEI. Es por esto que sus principales ciudades empezaron a apostar por la movilidad sostenible.

Este concepto se puede definir como el conjunto de acciones destinadas a que los desplazamientos no causen efectos en el medio ambiente y en los recursos con los que contarán las nuevas generaciones.

De esta manera, promover el uso de la bicicleta y caminar, carros eléctricos y a gas, compartir carro o usar más el transporte masivo son estrategia que ayudan a la movilidad.

Precisamente, la movilidad eléctrica ha sido la gran apuesta de región, pues se calcula que para 2050 haya unos 200 millones de vehículos eléctricos, el triple de los que existen hoy, así que la transición hacia un sistema de transporte con bajas emisiones de carbono se hace cada vez más relevante.
Por ejemplo, Santiago de Chile se convirtió en la segunda ciudad del mundo con mayor cantidad de buses eléctricos circulando en las calles, pues ya tienen incorporados 203 unidades a la red de transporte público de la capital y se espera que 183 más empiecen a funcionar a partir de octubre.

Generar un marco normativo para la implementación de movilidad eléctrica es importante y países como Costa Rica, Brasil, Argentina y México ya están en la tarea. De esta forma, si 22 ciudades de América Latina reemplazaran su flota actual de buses y taxis por vehículos eléctricos, para 2030 se ahorrarían casi US$64.000 millones en combustible y se reducirían 300 millones de toneladas equivalentes de CO2, según las estimaciones de la ONU.

Para Carlos Carrillo, experto en movilidad de la Universidad del Bosque, las capitales apuestan al cambio de la flota de buses tradicionales por eléctricos y a mejorar la micromovilidad con bicicletas.