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El Mundial de fútbol no es solo un evento deportivo. La copa impulsará el PIB, beneficiando a sectores como comercio, turismo, gastronomía, hotelería y entretenimiento. Conozca cómo es la economía del Mundial
Comenzó el Mundial de fútbol
Algunas selecciones que partían como favoritas han tenido dificultades para imponerse ante rivales que, sobre el papel, eran más débiles
La primera tanda de partidos de la fase de grupos del Mundial ha supuesto un golpe de realidad para algunas de las potencias tradicionales del fútbol, con varios resultados sorprendentes que sugieren que la jerarquía establecida por décadas podría estar cambiando.
Algunas selecciones que partían como favoritas han tenido dificultades para imponerse ante rivales que, sobre el papel, eran más débiles, lo que ha dado lugar a una serie de empates sorprendentes y actuaciones decepcionantes en sus primeros partidos de la fase de grupos.
La campeona de Europa, España, no logró marcar ante Cabo Verde, que debutaba en el Mundial, mientras que la Portugal de Cristiano Ronaldo empató a 1-1 con República Democrática del Congo, que participaba en el torneo por primera vez en 52 años.

El número de selecciones importantes que tropiezan va en aumento y da la sensación de que este Mundial podría caracterizarse menos por el dominio de la "aristocracia" del fútbol y más por la reducción de la brecha entre los que están en la cima y el resto.
"Creo que la distancia que separa a los equipos cambia -si nos fijamos en las selecciones africanas, están progresando, lo cual es positivo-. Seguimos trabajando en ello", dijo a periodistas el seleccionador de Senegal, Pape Thiaw.

"También hemos estado trabajando en la formación de nuestros entrenadores y seleccionadores. Todavía no hemos visto a ningún equipo africano ganar el Mundial, aunque sí vimos que la última vez un equipo llegó a las semifinales (Marruecos en 2022)".
Se esperaba que un torneo ampliado a 48 selecciones diluyera la competición, pero selecciones que antes se consideraban periféricas llegan ahora armadas con jugadores formados en academias de élite o curtidos en las principales ligas europeas.
Las disparidades técnicas y tácticas que antes permitían a los favoritos pasar sin problemas la fase de grupos han desaparecido en gran medida.
Los equipos más pequeños han mostrado que defienden con organización y buscan atacar con determinación.
El reto al que se enfrentan los equipos de élite no está en dominar la posesión, sino en convertirla en ocasiones de gol significativas. Frente a bloques defensivos compactos, se han mostrado faltos de ideas, haciendo circular el balón sin llegar a controlar realmente el partido.

Portugal completó 740 pases contra el Congo, pero solo logró un tiro a puerta.
España tuvo un 74% de posesión en su empate a 0-0 con Cabo Verde, pero el delantero Mikel Oyarzabal se convirtió en el primer jugador desde 1966, según los registros, en no realizar ni un solo toque en los primeros 30 minutos en cancha en un partido del Mundial.
"Sabíamos que era un partido que requería paciencia (...) Se replegaron y se echaron atrás muy rápido. Así es como juegan", declaró el capitán de España, Rodri.
Equipos como Bélgica también se encuentran en una encrucijada generacional, con los grandes que marcaron la década anterior en declive, mientras que sus sucesores aún se están consolidando.
El fútbol de los grandes torneos rara vez ofrece el lujo de una transición gradual y se espera que los equipos evolucionen y ganen al mismo tiempo.
La mayoría de los jugadores que ejercen su oficio en Europa también han llegado al Mundial al final de una temporada larga y agotadora, entrando en estadios con un calor y una humedad sofocantes que les van agotando poco a poco las reservas que les quedaban.

Un estudio de la Fifpro indica que el 56% de los partidos del Mundial se disputarán a temperaturas superiores a los 28° Celsius, lo que podría reducir la distancia recorrida por partido y obligar a los equipos a bajar el ritmo en las primeras rondas.
Pero los grandes equipos no están, ni mucho menos, acabados, y la historia sugiere que se recuperarán, mientras que el nuevo formato también permite que avancen muchos de los terceros clasificados de los grupos.
"El Mundial es un torneo en el que suceden estas cosas", afirmóel seleccionador de Portugal, Roberto Martínez. "Argentina perdió contra Arabia Saudita y luego acabó ganando el Mundial (en 2022). En 2010, España perdió contra Suiza y luego ganó el Mundial".
"No fueron actuaciones propias de los que a la postre se proclamaron campeones, pero eso forma parte del proceso".
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A pesar de este cierto favoritismo a favor del conjunto mexicano, dentro de los marcadores más probables se encuentra el empate 1-1 con 14% de probabilidad
El desafío para la industria es mayúsculo. Nunca tantas personas habían intentado conectarse a un mismo evento deportivo durante tantas horas y desde tantos dispositivos diferentes. El mundial será el más grande