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Los aliados como una ficha clave en la historia de Flamingo
La empresa basa sus relaciones comerciales en un marco de confianza y apoyo mutuo, para construir vínculos sólidos y duraderos, como ocurre con Imusa y Ryocco
Es imposible contar la historia de Flamingo sin el protagonismo de sus aliados comerciales, quienes han sido parte activa de su consolidación y crecimiento en estos 77 años. Son ellos los que le han permitido a la compañía mantener un portafolio de productos amplio y sólido, para beneficio de sus millones de clientes.
Incluso en los momentos más desafiantes de la historia de Flamingo, muchos de sus aliados siguieron confiando en la empresa y mantuvieron su presencia en los almacenes, como muestra de la solidez del vínculo de confianza que se ha tejido en este tiempo. Así lo confirman Imusa y Ryocco, dos de los proveedores que han crecido a su lado en los últimos años, y para los cuales este canal es uno de los más importantes dentro de su estrategia comercial.
Imusa, una de las marcas de productos para la cocina y el hogar más tradicionales de Colombia, confió en Flamingo hace muchos años, teniendo entre ambas varios puntos en común. Ambas nacieron en Antioquia, crecieron acompañando a los hogares colombianos y entendieron temprano que su negocio dependía de estar cerca del consumidor.
“Trabajamos juntos desde hace muchos años, en una relación que comenzó como una dinámica tradicional de proveedor y cliente y que con el tiempo se ha convertido en una alianza de categoría. Hemos pasado de negociar referencias a planear juntos: compartimos información del consumidor, construimos calendarios promocionales en conjunto y desarrollamos actividades para temporadas clave como Madres, Navidad y las grandes promociones. Un momento importante fue acompañar el proceso de apertura de Flamingo Amigo, donde a través de un nuevo formato nos acercamos a más familias colombianas”, sostienen desde la compañía.
Para Imusa, Flamingo es un aliado que entiende que la categoría de hogar se construye en el punto de venta, con exhibición, asesoría y experiencia de producto. Juntos han trabajado en exhibiciones especiales, capacitación a la fuerza de ventas, activaciones en tienda y eventos de temporada, lo que ha servido para que el consumidor no solo vea el producto sino que entienda sus beneficios.
“Una relación de tantos años solo se sostiene cuando ambas partes cumplen y hablan con franqueza, incluso en los momentos difíciles. Además, tenemos un conocimiento compartido del consumidor: Flamingo conoce muy bien a su cliente, nosotros conocemos la categoría, y cuando se juntan esas dos miradas las decisiones son mejores. Y compartimos la capacidad de adaptación: el mercado ha cambiado mucho, en canales, en hábitos y en condiciones económicas, y hemos sabido ajustarnos juntos sin perder el foco en el largo plazo”, cierran desde Imusa.
La relación entre Flamingo y Ryocco, una marca de moda femenina, inició en 2024, cuando la marca recién surgía en el mercado. En apenas dos meses, sus productos ya estaban presentes en cuatro de los almacenes, luego de haber iniciado solo en uno de ellos, y hoy ya están en todas las tiendas. Todo gracias a la acogida que tuvieron entre los clientes.
“Ha sido un crecimiento gradual, muy ligado al comportamiento de las colecciones, a la respuesta de las consumidoras y a la confianza que se fue construyendo entre las dos compañías. Flamingo representa un canal importante dentro de nuestra estrategia comercial, nos ha permitido llegar a consumidoras diferentes a las que atendemos a través de nuestros canales propios y tener presencia en puntos de venta con un público amplio y diverso”, señalan desde la marca.
Además, el crecimiento que Ryocco ha tenido dentro de Flamingo les ha permitido darle mayor visibilidad a la marca y entender mejor el comportamiento de sus colecciones en diferentes mercados. Esta relación ha evolucionado a medida que también ha crecido su operación dentro de la compañía.
“Flamingo tiene una trayectoria importante en el mercado colombiano y una relación de muchos años con sus clientes. Para nosotros, hacer parte de ese entorno nos permite acercarnos a consumidoras a las que posiblemente no llegaríamos solamente con nuestros propios canales. También tiene valor que la clienta pueda encontrar la marca en un espacio que ya conoce, ver las prendas directamente, conocer los materiales, las tallas y la propuesta de nuestras colecciones”, afirman.
Estos dos testimonios reflejan algo clave en la historia de Flamingo y sus aliados: cuando las dos partes pueden hablar con claridad, compartir información y buscar soluciones sostenibles para ambas, la relación comercial se vuelve mucho más sólida.
El consumidor colombiano pasó de comprar cuando podía a elegir cómo, cuándo y dónde hacerlo, impulsando a las empresas a crear experiencias relevantes