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Eduardo Verano de la Rosa, gobernador del Atlántico, señaló que el desarrollo económico de la región depende de la infraestructura de las vías secundarias
Ayer, en el Club El Nogal, se llevó a cabo el Foro LR: La gran transformación: El poder de las capitales, un espacio dedicado a reflexionar sobre la importancia de la inteligencia artificial, los datos, la innovación, la sostenibilidad y la transformación regional como motores de desarrollo para el país. El evento reunió a líderes y empresarios para debatir sobre cómo las decisiones a nivel nacional pueden potenciar o limitar el crecimiento regional.
Durante el panel “Colombia, un país de regiones”, el gobernador del Atlántico, Eduardo Ignacio Verano de la Rosa, centró su intervención en la necesidad de fortalecer la autonomía regional y de descentralizar la toma de decisiones sobre los recursos públicos. Según él, la concentración de poder y recursos en Bogotá genera inequidades y limita la capacidad de los territorios para desarrollar proyectos estratégicos.
Verano de la Rosa señaló que Bogotá sufre directamente las consecuencias del centralismo, lo que impide a la ciudad y a sus municipios aledaños tomar decisiones propias sobre infraestructura y desarrollo. Como ejemplo, mencionó el proyecto del tren regional RegioTram, destinado a conectar la capital con municipios cercanos, que según él debe pensarse no solo desde la perspectiva de Bogotá, sino con una visión más amplia hacia departamentos como Meta, Boyacá y Tolima.
“Ese tren hay que hacerlo y no puede ser pensado únicamente para Bogotá. Debe proyectarse hacia el Meta, Boyacá y Tolima, creando la dimensión de una gran macrociudad”, puntualizó.
El gobernador enfatizó que los proyectos urbanos deben proyectarse a largo plazo, anticipando los desafíos de una ciudad que crece rápidamente. “No estamos pensando en la ciudad de hoy, estamos pensando en la Bogotá dentro de 100 años”, complementó, destacando la importancia de planificar con visión de futuro para evitar el estancamiento en infraestructura y proyectos estratégicos.

Uno de los puntos centrales de su intervención fue la gestión de los recursos públicos. Verano de la Rosa denunció que la mayoría de los fondos destinados a las regiones provienen de la Nación y ya tienen un propósito definido, lo que limita la libertad de los gobernadores para tomar decisiones según las necesidades locales.
“Todo se maneja desde Bogotá. En la costa tenemos 14% del PIB y somos cerca de 22% de la población. Esa diferencia es pobreza. Nos hace falta poder manejar nuestros propios destinos”, subrayó.
Actualmente, alrededor de 85% de los recursos estatales están bajo control central, y las transferencias se concentran principalmente en educación y salud, dejando otros sectores estratégicos de las regiones sin apoyo suficiente.
“Somos prácticamente pagadores y esto impide que haya una dinámica de crecimiento”, explicó, abogando por una mayor libertad en la destinación de los recursos, de modo que los gobernadores puedan no solo cubrir gastos, sino ejecutar proyectos de desarrollo económico y social.
Verano de la Rosa también propuso que los gobiernos regionales puedan diseñar paquetes de proyectos y programas basados en su conocimiento local, adaptando la inversión pública a las necesidades reales de cada territorio.
El gobernador hizo un llamado a replantear la planificación nacional para que abandone el modelo centralista. Según él, actualmente cualquier plan vial regional, por ejemplo, debe ser aprobado por Planeación Nacional y el Ministerio de Transporte, lo que retrasa la ejecución de proyectos y limita el enfoque regional.
“Yo un plan vial, tengo que discutirlo en Bogotá en Planeación y Ministerio de Transporte. Sin la aprobación de ellos no puedo desarrollarlo regionalmente”, aseguró.
Aunque la Constitución establece autonomía y competencias regionales, el control central de los recursos y la toma de decisiones sigue siendo predominante, impidiendo que los planes se ejecuten desde las regiones con enfoque local. “¿Por qué tienes que venir a Bogotá a discutir los proyectos? Porque la plata la tiene el Ministerio de Hacienda. Sin el ministerio, no hay salvación”, dijo de manera enfática.
Ejemplos de inversión regional: sector cafetero versus sector minero. El gobernador resaltó la importancia de la participación del sector privado en el desarrollo regional, citando al sector cafetero como un ejemplo positivo. Este sector ha logrado invertir en infraestructura educativa, vial y social, fortaleciendo sus territorios de manera integral.
“El sector cafetero ha tenido tanta posibilidad, como sector privado, de hacer la más grande inversión en la estructura social de su entorno. Si uno analiza la economía interna, ve con gran satisfacción que ha podido mejorar su sistema educativo y vial”, afirmó.
En contraste, criticó a sectores como el carbón, que, a pesar de su rentabilidad, no generan inversiones significativas en regiones como La Guajira, dejando escasos beneficios para las comunidades locales.
“Este sector deja regalías pequeñas en esta zona. Es difícil que algunos sectores progresen si no hay inversión ni instituciones sólidas”, puntualizó.
Verano de la Rosa concluyó que instituciones fuertes y manejo adecuado de recursos son fundamentales para el desarrollo regional, citando como ejemplo los países avanzados, donde 50% de los recursos están bajo control nacional y 50% bajo gobiernos locales, generando una dinámica de crecimiento más equilibrada.

Finalmente, el gobernador insistió en que la infraestructura vial debe pensarse con visión regional, no solo enfocada en las grandes vías primarias, sino también en vías secundarias y terciarias, que son las que verdaderamente dinamizan en la actualidad la economía de los municipios y zonas productivas.
“La gran red primaria está en los pueblos. Las vías secundarias y terciarias son las que generan crecimiento económico equilibrado”, explicó.
En el Atlántico, destacó la necesidad de mantener y expandir la red vial. “Tenemos 450 kilómetros de vías secundarias a las que debemos hacerles mantenimiento total. Además, queremos construir 150 kilómetros de vías nuevas”, concluyó, subrayando que la conectividad y la infraestructura son claves para el desarrollo económico y social de las regiones.